12/31/2008


Las nubes, argento
en la mañana que no llega.
Deseases la ventana de Mosqueto
y la pipa en mi boca cerrada mil veces,
para reconocer la cantidad de soledad que pululo
en el averno cotidiano de la “mala vida”
viuda ciega araña del tiempo
que asusta a los niños, a los grandes
y tormentosos búfalos de los suelos, a ti, incluso,
también, hermana lobo, que me sabes
cuidar en la madriguera de lo irreal
y lo supraverdadero, el neón y la hierba,
ocasiones fantásticas donde no se saben
besar los amantes y las Julietas en las espaldas,
mentirosos “te amo” se caen de los balcones,
mentirosos “me amo” son el ardiente metal del hielo
del tónico: la noche es mi calavera,
he quedado tan solo en la postrimería de este hotel.

Intente enviarle unas señales de humo
con el hachís
de mi pena,
mas la canalla está ciega, como los topos
de L i r a.

Después quise suicidarme, pero ya estaba tan muerto
que me salió el tiro por la culata y herí al caballero
que vendía las almas
de Ecuatorianas gamberras
aquella madrugada maldita que todavía no acaba.

12/19/2008

CARTA


No me redimo del hierro
y el gélido sonido, de su única carta:
la tercera que me hizo, en la que se despide
de las hojas de los árboles que hacían el libro
sin raíces que era su amor insano
y su cuerpo de mi soberana, amándome
por siempre como los besos de la espuma
a la arena del cuello de la tierra que la necesita
como siempre que desaparece tras el fatuo corpus
de una violenta marejada de ímpetu y corazones.

12/01/2008


Ciertamente huelo al perfume
de la misma fragancia de su endometrio en mis falanges,
colorado, celeste, albino y metafísico,
suspirando recalcitrantemente bajo mis infames bigotes.
Su lengua afilada en la sima de mi cabeza danzando
un blues aborigen con sus facciones felinas.
Me inserto en sus entrañas especulando los orgasmos
deliberadamente sudando la combinación epicúrea
del órgon y el absenta en su delicada cintura.

Cuando se encarama la pena
en las venas de la vida, la muerte
recibe los puñales cristalinos
de las sales, de los azucares
del viento cual una marea
el alma prolifera en una cárcel extraordinaria
y todo se resume en vaho y violencia
en agendas programadas como si el futuro
fuese una piedra resbaladiza, un alfil,
un carcoma, una lata de cerveza rutilante y sudorosa
como la espalda de la cortesana
que alivia ocho segundos mi algarabía.

11/26/2008


Sin darse cuenta

todas las pirañas han mordido mis cadenas.


Y aunque ahora solamente sea un haraposo

cadáver repulsivo a vuestro olfato

y alberdrìo libre,

por fin puedo decir que soy libre,

libre de pan y pedazo.


Sin que ni siquiera

me hayan querido,


yo me embriague de vuestro cariño

y me bañe en viscosos lagos de quejidos

sin ningún heredero de miserias y círculos.


Sin que mis voces

fueran grabadas en vuestros estados de cintas,

puedo asegurar que revoloteo

en mil mariposas, cada vez que me veo

un tanto parecido al que ahora causa problemas,

un poco más sofisticados

de los que en el pasado yo proveía


cuando sólo era un niño

que trataba de llamar la atención

para que le hicieran un poco de cariño.

(...)


Hoy tu nombre el vaho final.
Será.
Transformada su letra
en sensación de saetas
de terso arco
iris abiertos al mar
de la carne que adora
esta hambre de hombre
esta ala de serpiente
que te suele llamar
desde el vergel en los montes
donde se le clavan espinas,
al destello,
los delicados dientes
al jardín de tu cuello
diciéndome el sabor
de tu nombre cuando lo beso.
Estoy haciendo unos poemas
para ti, como diciendo algo
parecido a las hojas que pueblan
el árbol del amor y su árbol;
de los infantes que se besan
en el fondo
de los océanos amables
por los corazones más rotos. Creo
que estas letras se esfuerzan
por tocarte
el alma que llevas en la ropa
que viste a tus entrañas
con ese elegante y fino traje
de mujer medio gata,
medio risa,
me dio locura
tan suave y calido,
como hecho a la medida de un cielo
de naturas
en un mundo falto de las brisas
que decoren con perfume
los espasmos de nacer
donde todo está dicho.
Yo necesito de tu azúcar de beso
para tolerar las lluvias y su fuego
cruzado por barrios de azules
senderos en las costas
que esperan que llegue mañana
cual una oferta de profetas
junto al sol y sus criaturas
rutilantes de la noche de la belleza
entre las que te encuentras tú
para ayudarme a cargar las maletas
del amor
y parecida a esa palabra
que no se dice aún.

“Es evidente que estoy siendo atacado, tanto por la izquierda como por la derecha, por enemigos demasia­do poderosos y no puedo huir ni hacia la derecha ni ha­cia la izquierda.”

Franz Kafka

cosmopolita

Parto. Yo no tengo rancho,
no soy de hierro,
la tierra me besa
cual si amante furtiva engañase al patriota,
a la espalda del lego.

No tengo color y la mezcla: nihilismo.
No celebro victoria:
no gano ni pierdo,
no pierdo ni gano cuando pasa la estación,
una cabeza menos en la cuenta del ganado
piensa en libres holismos
como árboles y ríos.

Muerte. En los trapos hay sangre;
odio por cierto de cualquier animalucho
que brinda espectáculo
orinando unas plantas:

que asegura le pertenecen en privada propiedad.

No le juro a la nada,
no le canto a las paredes,

hoy no estoy de cumpleaños
sólo por que Dios lo mandó.

11/22/2008


LEJANA AMADA MÍA (Dedicado a MARY LUZARDO)

En una tierra, no sé cuál icono plástico
de la belleza que las trovas dotan
en sus frentes de piedra refulgente
cual el labio de su día que me otorgará alguna noche,
en una orilla de esa fina y Láctea vía discípula
del espacio que antepone ante cada penetración
que le ofrendaría en el alma, en el corazón
y sus diademas, mi alma, mi corazón y los futuros
que me evoca: yo la sueño conmigo,
en mi mano sus alas, en sus ojos mis vidas,
cabalgando en las líneas que trazan los mares
y los soles en las playas de una tierra, no sé cuál figura
cosmopolita de su cuerpo que la belleza dota
como una fuente de aves de colores sempiternos
que le aparecen a mi sueño al lado de Ella.

TRABAJO

La invasión, la semana en el pescuezo
del canalla y su lujo y su medicina,
los romanos en el pecho: oro volátil.
Y sus anclas de carbono, nó es vida.
He suplicado: ¡Yo?? El convite
del amanecer, unas Apocalipsis,
unos Sartre en medio del eclipse.
Todos sus ídolos Precolombinos, sujetos
a la puerta enrojecida de mis creaciones
meditabundas, mnémicas, andanzas
taciturnas como requiebros que se castigan
en las comedias divinas alcoholizadas.
El sol a t o r menta
cada mañana en el pecho lejano
de la succión necesaria para la bioquímica del ceño.
Cuantos animales de la pradera mustia, degollados
yacerán por mi lengua teórica.
En el ocaso los señores de los edenes
y las verbenas, elogiando esta víbora de mi boca
cumplirán el siglo. Al tomar las armas del nefrón y su cebada,
cuando nadie que es igual a todos
lo comprendan en sus palcos energéticos y las orgónicas
substancias de la hipocondría de esta vida regurgiten: el amor
estará completo entre tu ser y mi estigma.

11/14/2008

ELEGÍA


I

Cuando te morías por un momento
o amabas
para siempre” como, ahora,
que te suicidaste a mi espalda,
contemplo en la postrimería, de mis delirios
incandescentes, tu amor tan egoísta
que hizo que me domesticará en sólo
tu cuerpo de mi reina. Y me dejó colgando, también,
del dolor inmenso de sentir lo que no puedo percibir
hoy que tus besos humectados de la beldad misma,
tus palabras de nacarón sutil y tu cuerpo,
yacen alejados , para siempre, igual
que como decías amarme…

II

Siempre, totalitariamente: individuo
tácito y refulgente, axón de tu cintura
dibujada con mis dedos trémulos y tuyos,
igualmente creímos en las religiones de los muertos.

Ambos supimos, bien diáfana, la certeza única.

Y constantemente alejados de la gaya ciencia y renunciando
amablemente a la metafísica graciosa, inclusive
logramos inventar el amor y su escalera
gradual de dolores intensos, abstrayéndonos, únicos,
de la sociedad y sus vicios cual el sueño
más hermosos de todo revolucionario.

III

También, siempre, pensé (y las escuadras
sublimables creyeron en la historia)
de Romeo y Julieta, como la reivindicación
del romance incondicional, en los capítulos
de aquella fábula apocalíptica de muerte:

Te juro que te odié y te maltraté
de manera despótica, pues bien sabíamos
que los afectos jamás son puros,
dado que por haber sido engendrados
por la dualidad de “lo humano” siempre
han de manifestarse en antitesis groseramente
disímiles: así era que debíamos evaluar
la profundidad de las palabras, a decir,
su valor y su verdad.

Y entendí al inconsciente, al bruto
campesino celopata que asesinaba a su madre
que era madre de sus hijos, ¿y sabes por qué?
Por eso. Por aquello de que el –real amor-
necesariamente era un odio mortal
en el contexto de los desesperados…

No obstante, igualmente, te expliqué
que en la medida de la racionalización
de los crimines de la humanidad, la humanidad
triunfaría en su máxima
expresión, ya que, si asimilábamos nuestro instinto,
era más fácil sublimarlo y crear
a través de su intelectualización: una ética
perfecta que en rigor era la paz misma.
Por citarte un ejemplo burdo: de todas
la masacres y guerras horribles de animales
disputando territorios, surgió, en algún punto,
la “democracia” (quizá, solamente, como teoría).

Empero, reitero, esta es una larga borrachera
que intenta desenvolver en el lenguaje a la absurda
madeja que tú siempre pensaste que yo era.

Nunca me acomodó el epíteto
de “niño terrible”. Me engrosaba el ego,
es cierto,
pero por mera intención de posicionarme
en un estatus literario que transversalisara mi obra
con la de Poe, Baudelaire, Rimbaud y tantos
otros infelices póstumos.

Sin embargo, sabes bien que padezco
la patología del hombre: creo en la felicidad
como si ésta fuese una suerte de constante,
una “neutralidad” que como anteriormente hago mención,
inconscientemente, NO EXISTE, ya que somos producto
y causa de la infinitud de dualidades
(hombre-mujer;
día-noche,
bien-mal,
amor-odio), que jamás logran síntesis
resultado de que se desconocen sus etiologías.

Puedo decir que te amé con fervor,
con todo aquello que significaba
el mundo en nuestra contra,

con todo lo que era ser el Romeo inmortal
y tú la Julieta preciosa que decidía morir
para el resto por estar conmigo…

Mi magnánima tristeza es fruto
de tu incertidumbre, de tu juicio
arbitrario, de tu pena estereotipada

por saberme guerrillero
en el gobierno de la nada,

un excluido y marginado poeta,

de que hayas decidido irte sin decirme
que me dejabas, que me dejabas
por tu cobardía, por no poseer el valor
de ser nosotros MISMOS
el paradigma del poder
de nuestras propias palabras.

IV

Eras llena de voces
¡Muy cierto!!!!
Nunca entendiste la música qué es distinguir
los instrumentos que la componen.

Qué es descomponer y tener
un instrumento favorito, qué es apreciar
la nada en el todo
y viceversa lo esencial del ritmo
y lo que le hace compañía en una comunión, a veces, sinérgica.

Nunca distinguiste la voz de los otros, de la mía…

V

El dolor más formidable
cala (como la flor
cortada) mi ser nada en tu nada.

Y yo que me pulí en ti, contigo
lóbrega cuchillo
de carne sabrosa y mojada,
que me viste más desnudo que todas
las putas de Santiago, que mis amantes
efímeras a las que embeleso en mis poemas.

El dolor más ciclópeo es que te fueras,
cuando yo era más tuyo que mi ego

cuando yo era tan tuyo como los pedazos de vida
que me diste cuando yo era tan tuyo
que no te dabas cuenta,
como lo soy de mis ideales
de los mares de los parronales de los animales
maravillosos que no están sometidos
a opiniones pútridas de acéfalos y menopausicas.

VI

Yo he amado a todas mis mujeres
a todas y muchas
por no decir todas. He amado
a las razas, a los continentes, a los espasmos
candentes de cada musa foránea.
Yo he amado a Europeas de azul mirada,
a escandinavas formidables, a mulatas de hierro,
a africanas de fuego
a cosmopolitas ligeras y a muchas latinas,
incluso hasta a las madres y las hermanas.
Yo conozco los secretos que no sabes de tus amigas,
me he bebido sus salivas y acicalado sus pubis.
He montado a las ancestrales divas y a las virginales estudiantes,
a las mendigas, a las golfas del lujo mismo.

Pero dijesen lo que dijesen yo siempre
fui tuyo
cual esclavizadamente
soy de cada día muerto en que no estás.

11/11/2008

Y AHORA PREMONICIÓN...

Lo que queda
es este humo que llora en cascada
de pena y un manto bien bruno
bajo el ala

de rosetones rutilantes
que de noche solían tocarte
el alma,

la vida y las piernas
desunidas al placer de sabernos uno:

corazones manufacturados por razones de Midas
(:estáticos y duros).
Como esa imagen capturada
que tu mirada adherida
a la herida de mi mirada

dice nada, todo;
mañana, mañana
(cual una promesa incumplida de futuro y dagas)

sin orbita en el vestido
de princesa que ostentabas
en la copa de plata que alzabas con sangre
de cordero
de menta y tus ojos
de zorra y de gata.
Mi duda tatuada en el acido del sueño
que me derrite el anhelo del heredero del trono
y su castillo de aire en la cima del bloque
de una nube de hielo en la línea del cielo.
Mi boca se engalana de jazmines
que departen su fuego. Todo te debo

(incluso minerales, plantas y un par de rayas
de caramelo).
Unos legítimos nonatos de manos azules
para atar mi conciencia como argollas de perro.
En ocasiones la puerta cerrada de café
y los pies de Colombianas en mis hombros de ego.
Flores, autos, casas, destellos
matronas deformes , las miradas de Febo
en los jardines dorados de mis ciudades del Norte.

Mares y enfermos
para que me soporten la piel
carcomida de besos
que las carroñas comparten

como aquel vodka burbujeante de soledades espesas
inhóspitas cual abanicos del Dios
que te alejan

con la ventolera feroz
de aliento beodo.

Mis ansias digitales, el pedestal de mis codos
sujetándome la muerte en la mesa de los bares,
las chinganas eternas
y el hostal del demonio
que ahora es mi palabra recordando canciones
tus nombres, emociones,
chorros de espasmos de siete
posiciones

macabras en departamentos con balcones
al infierno

que gozamos tantas veces
que ahora
sólo
quedan
sus cenizas

en la alforja
de un viajero que no muere

(y un manso Cerbero
que en el ocaso me estorba)

y en el camino con su revolver amenaza
y me detiene.

VOLVIENDO.

Dilatada la pena fluye
el legítimo jirón
de un suspiro de papel de neón
e n v e n eno los suelos de pasos
sin nimbo: seré todo rumbo con la cara de plata.

Enzima del ocio: filosofía. Imperioso
cosmopolita que brama quimeras
en la serena mar desprovista de vista
haciendo el amor con arena
cual si fuese un palacio el cuerpo de sabia.

Mendrugo es mi letra en el humo intoxicante
no le cantaré más al ángelus
las complacientes romanzas de mi puño
apretado en el aire de nuestro destino.

Sonrío en un bar de Paris junto a Ella.

Que prometa besarme sempiternamente
con sus caminos a seguir.
Supliré la vesania por la herida feliz
olvidando a sus amantes que la amaron para mi
y mis públicos jardines,
púdicos y demases improperios de existir
bajo el brillo refulgente del yugo de bestias
manoseadas del absurdo devenir del cer
do humano que se vanagloria y lisonjea
con el duro trabajo de las sangres obreras
en el lujoso confín de la casa de Dios.

11/10/2008

DELIRANTE MENSAJE EN LA BOTELLA



ALGÚN LUGAR DEL MUNDO DE LOS DEMAS, MES ONCE AÑO OCHO

Siempre me provocó mucha
tristeza pensar, pensar en Kafka,
su bajo perfil para la “interacción social”.
Imaginarlo tartamudeando desesperado por no poder
poner en el espacio y el tiempo físicos
los sonidos de las fluctuaciones de sus sentimientos y sus puntos de vista…
¿Qué puede ser ésta reflexión,
ahora,
en mi?... no sé muy bien en quien
me estoy inspirando para escribir,
a quien podría ir dirigida esta triste y final misiva…
Por décima vez todo se ha destruido en derredor de mí…
El frío es extraordinario en este vacío paisaje
Y justamente, ahora, siento la desesperación tan sublime de la soledad y la traición y el terror y la desconfianza….
Mis ojos. Baldío y desolado,
turbio orfeón de dudas y promesas intangibles son en este instante mis recuerdos…. “Me duele hasta el aliento”, no siento mi vida cuando camino en esta isla seca e infinita… estoy destruido, degollado bajo la luna que no me recuerda, la luna vieja y marga, la luna muda, pálida, insensible frente a mis lagrimas y últimos sollozos… lleno de miedo… solo, solo, SOLO!!. Como el océano reflejándose en las lagrimas de mis mejillas…
Nadie pudo ser más huérfano que yo… el mañana volvió a representarse en la noche misma y aquella…

SALVENME! POR FAVOR! Si en alguna de las orillas de la playa de la felicidad y el amor, alguna mujer leal y cariñosa ENCUENTRA ESTA BOTELLA QUE CONTIENE los últimos jirones de mi esperanza… ya no resistiría habitar más tiempo en esta lóbrega herida…




PAVLO ZAMORANO

11/05/2008


ORGASMO

Mientras viajo, mi amada,
a esos paraísos profilácticos de ocho segundos

desde donde regreso aún incurable,
desheredado y moribundo
a tu cosmos particular

a ese cuerpo galáctico y blanco
que envuelve diez bríos heterogéneos
de amplio atisbo subversivo y tajante

y respiro aún mal
esos balsámicos pétalos de tu flor abierta

y los gemidos siguen escapando
de la patria de putas y santos
con nimbo refulgente,

yo continuo drogado, con los polvos
de tu piel de ninfa
en las fosas
de mi piel

y mis manos abiertas
al torrencial caer de las lluvias de tu belleza
crinada, oscura y fragante,

como esta noche
que nos atrapa sin la luz que comparten los demás…




REFLEXIONES
II




Vagaba y divagaba


con el cerebro en dos


hemisferios


bien definidamente opuestos


cual los matrimonios de demonios


que al hablar de ti se contradicen


en niveles inimaginables.




Ese querube de rojo


con calzones que se desplomaban bruscos


y rompían el piso


del cielo


azul de las paredes


que nos escondían de mi madre


de tu chacal y mi medusa,


esa,esa fuiste tú.




Vagaba y elucubraba


la manera de retenerte en la penitenciaría


perfumada de pinos


de frutas encarnadas y erectas.




Trataba de sentir en la lengua


La sal de la profundidad del vértice


oscuro y lúdico


de entre tus piernas


abiertas


como mis manos esta noche.




Ese pedazo de carne ensangrentada


que se nota que le falta al corazón


de un hombre-cangrejo


frente al espejo


esa esa eres tú.




Vagaba y volaba


en las humaderas del sendero amazónico


de la fuga programada...


De tus flancos que cogí una imagen


cuando te parabas como mi perrita fiel


sobre la cama


y volteabas la mirada hacia atrás


como burlándote


de llevarme un paso más


en esta vidamiserable


como escapándote cuadrúpeda


elevándote como un Pegaso


como un canino Pegaso


que durmió en mi pecho convexo


un montón de noches menos


de las que esperaba el Dios del cielo.

11/02/2008

VIEJOS IDILIOS



2

Respiro como robando,
como gritando que el silencio se rompe
sólo con la imagen
que decora la vida de mis ojos
que serán el destello de tu beso subido
sobre el monte vedado
de mi alma con tu nombre,
con su corazón destruido
en los azares de albas sin Dioses.

Y corro por encima de los profundos callejones
del ayer, quisiera ver en el edén
los velos del humo que brota de tu boca
cual un invierno plateado desde la cama
de mis deseos desordenados.

Y me sumerjo en el recóndito precipicio
de tus piernas que saben abrazarme
como los altísimos soplos de Céfiro
que acarician con su risa
tu cabellera tornasol tan parecida al aire
y al viento nacarado de mi cuerpo regado
por los halitos de tu vientre.
Y me duermo sobre los techos del castillo
de la nube en el bosque mágico

y de todos los Barrios Ingleses,
esperando con la noche azabache
encaramada al final
de mi espalda mojada con vodka,
que aparezcas del brazo con el sol
padre de todas las estrellas.

3


Los pájaros que aúllan
en los espejos

al verte desnuda pero sin reflejo

son las mareas interminables del vítreo
que moja tus pezones de azófar eléctrico
en la punta borracha de mi lengua.

las Minervas que bailan en las fiestas
de tus azulados orgasmos

al escucharte derramar mi nombre en el colchón
son las manos de todos los príncipes
que enamorados cantan en un etéreo orfeón
la balada agitada de mis caricias penetrando tu piel.

Los delfines que brotan del aire
y con suave chillido alimentan tu sueño

al verte cansada de morir en mi cuerpo

son mis brazos abiertos al show sublime
de tus calores indecentes
y las gotas de rocío en tu bandullo,
cuando cierras los ojos y como un ángel mojado
te duermes serena como la playa tras el beso
del invierno.

4

Como la música del drogado
las flores más rutilantes llevan tu nombre, querida,
cual si quisieran imitarte cuando pasas
caminado desnuda por la litera de mi vida,
muerta por ocho segundos,
entre tus piernas de hierro afilado,
blanco como los astros que se maquillan cada noche
de todos los años que tiene la nebulosa
en el mundo
la tierra
el agua
y esa llamarada asfixiantemente ardiente
que es tu madre y tu padre
caprichosos y omnipotentes
que presumen en tu mirada.
Como aquellos cuadros de plástico
que esbozaban el escenario rudo
de nuestras desobedientes obras,
los querubes también se disipan en el soplo verde
de la existencia, cual si todos los seres alados quisiesen respirar
la esencia que exudas por cada poro de tu pecho
decorado por la majestuosidad de los montes más perfectos
que un hombre halla escalado para huir
del hastío de ser una sombra,
solamente un fantasma
en el mundo de los peces que caminan erguidos.

5

ELLA huye de la principal estrella
porqué es pálida y roja
como la sangre cuando se roza con el vértice
profundo de la puerta de la vida.

ELLA desaparece devorada mil veces
por la noche
porqué le teme al reproche
de los soles cercanos
y es mejor flotar de la mano con la luna
que es tranquila y bohemia

como el encaje de sus bragas
cuando vuelan por mi habitación.

ELLA atiborra mis ojos con su beldad
porqué nació sisada de los bolsillos de Dios
y sin un nimbo que perder,

porqué más que un súcubo es una vampiresa
con la boca pintada de diamante y sus ojos melancólicos
convertidos en polvo de ángel.

ELLA se aleja después de cenar
corazones de hombre
porqué no existe quien la soporte
cuando ama de verdad

porqué sabe encarcelar tras los barrotes de su sexo
a los randas más expertos.

A mí, por ejemplo.

6

Amo los quince otoños calurosos
que tiene la vida invertida
en los morenos recovecos
de tu carne de niña.

Amo tu promiscuo ser azucarado
el ojo de pantera incrustado
en el punto elíptico de tu cadera,
mi niña morena.

Amo la frontera que traspaso sobre tu piel
y a ese beso de miel y anís añejo
que la das al erecto desliz perplejo
de mi condición humana de perro.

Amo tu seno precoz y malcriado
tu mano trémula que come pecado
que aprieta deseos y se roba la paz
de los viejos zorros albos del tiempo.

Amo tu deambular insurrecto
profanado como tu minifalda
como la tarima caliente de tu espalda
regada con esos resortes de color azul.

Amo que seas tú,

cuando miras la techumbre
con esa actitud tan desafiante
montándome como a un corcel
que ya no sabe caminar

un corcel volador, como los pegasos
de la sensación

que provoca creerse el dueño
de todo lo bello

que te depara el futuro
mi pequeña morena.

7

Tan pura como la desnudes de los corales
eran las visiones de Oliva en la cima

de mi mente endurecida por el mar
de rojo fuego desesperado por las Vírgenes
de un lugar olvidado por los poetas
de un mundo que nadie conoce
de noche ni de día, una ciudad casi negra
de humo verde, polvo celeste y licores
de frutos silvestres que nacen en las manos
de la mujer cuando sabe gozar
de la baba que genera un manantial
de deseos profanos en el hombre desesperado
de tanta pasión por la heredera
de Maria Magdalena.

Tan hermosa como unos ojos cerrados al lado de un beso
era la figura rubicunda de Oliva en el cielo

de las calles de su barrio que era un reino
de lóbregas violetas que fueron amputadas por aquellos hijos
de la sombra periférica que cubría los angostillos
de delgados corazones que nunca apreciaron la solemne tristeza
de su mirada perdida en la nebulosa espesa
de la melancolía cuando tiene sabor a gin y a cigarro
de pobreza, de ternura vuelta silencio
de rosados vestidos con escotes empapados
de mis ojos desvelados, aturdidos, poseídos
de su magia casi azul
de tanto besarme contra la húmeda muralla
de la férvida cama
de su infanta soledad.

8

Y no importa el papel
ni el metal
ni las garras sulfuradas de parroquianos sin rostro.

No importan los montos
del derecho de amarte
ni que tu cuerpo sea el danzarín deleite
de cada uno de los ojos de las marionetas
que se llaman cliente.

Y no importa que los caminos se vuelvan árboles libres
que mis dedos sean la prolongada rutina
sobre la piel de una antigua mujer,
ni que en tu guarida nunca sea amanecer.

No importa que ahora deba esperar
mi turno
sentado con la pierna cruzada en el mundo
tétrico de las almas traicioneras,

ni que tú seas de todos los fantasmas
la más bella fijación

y la más económica de las mercancías del amor.

nada importa querida, nada.


9

¿Cuántos reyes tostaron a tus pasos por la playa,
si mi corazón estaba en un paraíso de Satanes y Evas?

Te amo como a cada uno de los nombres del espíritu,
no conozco otras praderas
donde sea tu mundo mi aire.

Te amo montado sobre un reptil plateado,
con mis caricias cargadas de espadas de hielo
para cortarte la pena de ser la más bella
para agasajarte con las lenguas de mis quimeras en el aire
en las piernas separadas
de rencores y llantos.

Te amo en esta letra, la primera de tu nombre
cuando respiro en los bordes de la playa de tu carne
desnuda,
morena,
experta,
tan brillante como los espasmos del último momento.

Te amo en los silencios que hacen la armonía de tu vaho
cual si todos los átomos corrieran al mismo tiempo
a un lugar en donde no existe el tiempo, el espacio, ni el sufrimiento.

¿Cuántas raciones de soledad se pueden digerir
sin llorar ni mentir cundo la vida nos mira a los ojos entreabiertos?

Como un viejo muerto de Grecia,
yo sólo sé que no lo sé.

Pero te amo
aunque toda esa tierra que ahora usas de vestido
nos separe.

10

Cierto sábado de la historia del hombre
las ninfas que se vestían de novia
cada domingo,

me mandaron demasiado desnudo
a la orilla de un universo amarillo
en el norte de este melancólico suspiro,
a un pueblo llamado Ovalle.

Ahí la conocí
mientras besaba a sus obligaciones
y planeaba la fuga
a la capital en carnaval
de mi amor para ella.

A veces la piel de mis deseos
se crispaba frente a la fogata
de las blancas palomas perfumadas
con pisco sour
que le explotaban como galaxias en el pecho
tierno de tanto aire parecido a ella.

A veces mis dedos se chocaban contra algún arroyo
de esos de azúcar
de flores del interior del cuerpo de la gloria,
y juro que lo apresaban
dentro de su útero suave
con una voz de diva que cantaba te amo.

A veces la saliva de la esperanza
formaba un lecho donde Dios
jamás nos encontró.

Y otras veces, ella, desaparecía
para siempre.

Hoy, debo reconocer frente al espejo negro
de este mar vestido de ocaso,

que me fui directo a un zaguán del infierno
cuando sus negras y enormes pupilas desaparecieron

y dejaron de decirme te quiero
bajo el tejado de sus eminentes trenzas azules
de campesina.

10

Yo no tengo madre, querida Electra
y lloro en abdómenes sensatos
mi mala cepa infectada de sueños
parecidos a moscas de colores escasos
mientras deseo el palpitar de tus vellos
cuando abren paso a una idea de libertad.
Yo no existo, querida Electra
si no apareces, por lo menos, en forma de elegante sonido
con esa cara de pena tatuada a fuego limpio,
escondida tras esos dientes asomados
a los mejores vinos de la vida,
a los pulcros umbrales de una salida
preparada para que nos saque cuando queramos de aquí.
Yo no soy de metal, querida Electra
soy de agua,
vapores y hielos me hacen la comida.
Te deseo cuando te apareces sin tus cedas de encanto
cuando nadie te ve,
y te toco las manos de todo tu cuerpo
con el alma encaramada sobre un dilatado silencio
de esa boca pequeña que acicala el rostro
de tu vientre cada día.
Yo no sé estar despierto, querida Electra,
amada madre e hija de mi pasión sin remedio.

(Con amor de tu padre,
tu hijo Edipo)


11

Yo sabía que en la selva de tu atisbo
pequeño como los lejanos bombazos
de anaranjados atardeceres en otros sistemas de sol,
la noche tenia sabor a sempiterno,
a tus labios entreabiertos, entredormidos
y entre mis dedos recalcitrantes de placeres mundanos
soberanos y siempre prohibidos,
siempre sumergidos en cielos de calmas
perturbadas como las caricias bajo la mesa de la ley.
Yo sabía que te asimilabas a todas las luces
a todo lo que habla de su propia belleza
con sólo ocupar un rincón del corazón de la vida.
Sabía que ese aroma de curva perfecta
que le sentenciaba a mi cuerpo
el castigo de no tenerla,
desaparecería bajo mi recta
angustia de recorrerla, admirando sus paisajes
de rutilantes peces dormidos.
Yo sabía que ella no me amaba,
sin embargo, los eclipses de nuestras miradas abrazadas fuertemente como el cristal,
me decían que no estaría mal
embarazarme de deseos que no tienen a su Ada.
Yo sabía que la amaba, que la besaba, que la tocaba
cual si las constelaciones de cupidos
acribillaran mi lomo de dócil bestia,
cuando estaba dormido
como si la vida fuera eterna
y ella correspondiera con su magia de vidrio verde
al orgasmo que flotaba por encima de su interior.
Yo sabía todo, menos que me dejo
sin ni siquiera llegar a tenerme.

12

Eres tú la más pulcra
esencia
de calma
blanca de todo ser
en el bruno ángelus Sureño
que contrastas con tu olor a naturaleza
perfumada con los mejores movimientos
de sensualidad casi infantil.

Cuando en el pasado se divisan regocijos
color de sombra tierna
pienso en todo lo que no se toca
en nubes sobre la niña
en claros del rayo de su cara de luna
en aires alimenticios de su seguir caminando
de su palpitar jugando, de su sonreír coqueto.

Por qué está en la embelesada frontera
de la carne de hembra preciosa
como las riveras
que le cantan serenata
tierna
como los pétalos líquidos que le agasajan
el cabello,
el rostro
la aureola,
la virginidad
de su primavera rojo vivo
intenso, inocente castaño pseudodios.

Eres tú la más pulcra
ambición de este adicto.

13

Miro a tu melena que caerse evita
y la carcajada del orgasmo
se siente en tus finos hombros dorados
que se encabritan
cuando las melodías del vaho se agitan y son tango amargo
y pellizcan a los fantasmas sabios
cual la soledad a tus recuerdos de santa
pequeña disipada en mundos sin sol.
miro el vítreo solemne de tu andurrial felino…………..

10/29/2008

FIN DE LA LATENCIA


Camino yo sin saber aún los quince años

y mis mamas flotaron

desde el blanco y suave

océano de mi piel de María madre.


Los vellos, bellos, negros

cubrieron lo rosado de lo prohibido

y se mojan mis piernas en nocturnas contradicciones.


Hasta mi padre cambió sus ojazos

para dirigirse a mi presencia

y madre grita en mi cuarto

que cuide los tesoros de Afrodita.


Esos muchachos de secundaria lanzan baba al cortejo

y mis hermanas

llevan mórulas flemáticasen el interior de sus barrigas.


Un obrero lúgubre se posa tras de mi

en la micro.Y baila.


Mis ancas sienten el acero de su peso.


La maestra dice que cierre las piernas al sentarme,

que el profesor de matemáticas es como Dios:un hombre,

y nadie va a condenarlo por eso.


–no entiendo nada-


Deben ser esas cosquillas que me hace dios

cuando, en la noche, abrazo mi almohada con las piernas.


Debe ser el triangulo negro

que se esbozó en el vértice de mi tórax

o ese olor que le siento al rubio de la botillería.


Deben ser esos sueños de Adán y Eva

entre serpientes, esas cosas que se marcan en la tela.


Debe ser que uso el pelo largo y aretes

desde bebé


o quizás que puedo usar una falda

o que mi voz siempre fue fina

o que cada día más soy el espejo de mami...


no lo sé...


...El caso es que hoy

frente a este punky desnudo,

y sin saber que esperar del temblor de sus carnes,

sin saber que esas bebidas en mi no funcionaban,


y o, in con sciente mente


me subo arriba de él

y me sangran los apéndices en un baile privado.
Bien borracho quisiera
a la mañana siguiente
ahorcar a esta botella verde

que me imita
cuando me rebelo al silencio

contra pavimento aúllo
canciones

volar es alternativa a mi angustia
de dormir por ti.

Me botó al charco
ni la sangre más compasiva detuvo la caída
que quebró cual vaso
la cara de este pastel.

Ya lejos de ella
flores y olores
..............................a secretaria

en mi cabeza pesan
y me sacan los ojos rojos
que mi vida olvida


......................................cuando
siento estos quinientos
sueños sin dueños.
En lo eterno un espacio
para nosotros existe

con dinosaurios tornasoles
y murciélagos de plata

que vuelan en círculos
sobre barrios ingleses.

Ahí tus manos son astros sobre piel
de quimera
y corazón mío.

Ahí estaremos el resto del tiempo
que perdimos en las cavernas.

Ahí quisiera tenerte amarrada
con los ojos vendados.

Ahí la estación del tren del final
reposa en hamacas de telas de araña.

Ahí quiero besarte parte por parte
todos los ojos, todos los labios.

Existen días sin aparente color
en que la infamia
de un hecho general
me posee en sus abrazos egoístas
y me pone a soñar con papel y metal.

Días noches como esas,
me tortura la puerta de un bar elegante,
el fantasma sabor
de un whisky on the rocks
y la compañía celeste de la rubia
que no me amara.

Esas oscuras jornadas
me veo paupérrimo
de ojos de pozo
de ropa cochina
hasta esos humos escapan
de mi boca con cierto recelo

Se cuestiona mi vida
cómo se vive sin que la dicten
y lagrimas del falo me hacen nadar
en botellas
de resentimiento
y homicidio...

tales ocasiones tiene claves
indescifrables para miopes espirituales...
esas claves son mi secreto
que duerme bajo el puente
y me regresa a la cordura de delirar.

* IN ITINERE

Los fragmentos de viejas verbenas
y gastadas risas, señales y mimos
más los añejos afectos, primarias maneras
de camaradería efímera de los niños-demonios.
Tan en el fondo de ese oscuro pozo
de la añoranza, en honor a mis hermanos
caídos por brutos, por mórbidos sin salida.
aquellas noches infinitas en las arenas
y las islas negras de los poetas.
Tantas botellas vacías en el armario del corazón.
Mis viejos besos agonizan en nostalgias magnificas,
por mis veteranos hermanos que reposan en las guerras.
Los pedazos de fidelidad, que protegían nuestras vidas,
vidas unidas por líquido y júbilo. Vidas...

10/25/2008

DIVA

Leal y la alfombra
se besan en las costillas.
Pisa mi carne de golpe, bella. Sacan la lengua
las viejas brujildas, años de miseria envenenan la libido.
por más que tu magia se ría en mi árbol,
mi sangre recorre tus vientres de noche,
tus noches de vientre febril y temeroso,
de cultivar un lechoso espasmo de mi vida.

COQUIMBO

En su piso de oro,
la pata del corcel
y el maestro que sana
con el cristal salobre,

tambaleantes las ebrias
golpean los limites de su
casi desnudo cuerpo,
en zigzagueantes desplomes
de un cielo a otro,
aun más verde, cielo.

Vaivenes de flores
provenientes de los más alejados
abismos (claroscuros),
decoran en forma de serpentina
los azotes de su espalda de señora.

Y sucede que…
declinado el anillo de fuegos rojizos
se hunde la luz en el candor de esa sangre
suculenta y brutal.
Pareciese, incluso, que en el amanecer
de las codicias de foscos personajes
que amamos a todos los soles lejanos
en la admisión del manto,
llega la noche a decorar con otro aroma
tus arrogantes alturas, para seguir la borrachera.

Aullando los lobos del medio de tu espejo
y silbando los aires, transcritos por el saxofón de las gaviotas,
se forma la orquesta ke desvía el hastió
de los citadinos cansados ke profanamos hoy tu cuerpo.

Bailan los árboles trasvertidos
en armaduras navales,
los peces se mueren
en el buche de las bestias, “es la ley”.

Yo me embriago en sus patios traseros
pues amo los distritos del placer,
y en las celestes riberas del Barrio Ingles
divago en los recuerdos del momento glorioso
en que mis cansados apéndices vivieron en tu paisaje.



OTRO AUTORETRATO

si me miro del pie y su punta,
a lo alborotado y graso de las mechas
obtengo ese yo que ocupa el tiempo
en lo que más se puede hacer en jaula.

Mis manos están repletas,
están vaciadas de herramientas,
aunque estaba escrito en la Biblia misma:
“la hoz y el martillo en tus manos se clavaran”

una pluma y una hoja
un pájaro y un árbol
más toda la dicotomía heredada,
me dice hoy que yo me llamo: (...)

pero otra voz me dijo que no creyera,
que no cayera en ardides tan sociales,
algo me manipula desde el centro,
eso creo que soy yo, verdaderamente.

Se presenta el problema de la identidad
Me mira a los ojos y en los ojos una bola negra
¿y el oro, acaso no era para los nobles?
Estoy tan escondido que ya soy un espíritu santo.

De tanto en tanto, ario no fui jamás,
Estos veintitrés años míos son jamás:

Jamás el beso de ella,
Jamás el aplauso de ellos,
Jamás el respeto de otros,
Jamás la recompensa en el cuerpo...

Aún así me exigen sonrisa
Para atender al publico que me observa...

Hablar del cuerpo: pequeño fui siempre
Muy invisible por aquel entonces,
Sobre todo para las musas que rodearon mis pasos.
¿mamá, por qué soy un fantasma?, mamá era muda.

Hablar del espacio: nací en la cárcel
Nací en la calle, nací en un libro
Nací en un amor pasajero, nací en éste momento
Y la muerte está a un par de cuadras de aquí...

Hablar de parientas, de sangre:
Huérfano, guacho, mis perros, mis gatos
La luna en mi espalda la marca de linaje,
Patriarca de irresponsables, sin punto de encuentro.

Hablar del conocimiento:
si, miento,
cimiento en el cual se sobrevive con lo justo.

Aquí me tienen hoy día bien parado,
Tambaleando después de la última botella de pena
Del último sorbo de gloria en la cama,
Tambaleando con los pilares de la capilla
Y con la conciencia de clase....

¿Me veo estúpido?,
¿señora: por qué se ríe de mi,
si el mono de mi cara no se sale tan fácil?
¿acaso es usted inmortal o del otro circulo?

Yo pienso con respecto a las cosas y a los objetos:

Mundos que se sobreponen al mundo,
Adornos en el cadáver de un pino,
Hombres menstruando en unos maderos:
-BUENO-

Tú con la mochila de mi proyección idealizada,
mujer que me pertenece se desposa en un cueva,
poder, mi sangre me expiara,
en el mundo a eso le llaman: AMOR

círculos concéntricos del triangulo maldito:
FAMILIA.

El aire me hizo, yo le creo más a Kant que Descartes,
A Freud que al cura,
A mis muertos que a los políticos,
A la justicia que a la ley,

Yo le creo a los rayos y a las centellas
Le creo a los terremotos y al mar
Yo creo en la nieve y en el sol
Yo soy más agua que tierra, aunque me quemen por eso...

No verán salir de aquel agujero fanático,
No verán por las calle del cielo,
No verán la luz que se abre en la cabeza por los ojos abiertos,
Ha transcurrido demasiado tiempo
como para seguir estando de pie en la esquina...
¡!!!ayy, de mis demonios, de mis maquinas, de mis corazones rotos!!!!!!!
Todos llevan la cruz del sector, la cruz de clase

Yo debería estar al lado del rey, encima del rey
El rey colgando del umbral de mi rancho
Yo debería pasear por el monte, volar por el monte
Nadar en el mundo y su profundidad que sólo conoce el sol

Pero nada....
El descontrol del espíritu me maneja al antojo
Tanta pobreza que adorna mi vera
Los techos se caen, no existe majes techo
No existe ventana que me muestre que estoy adentro


10/20/2008


Autorretrato

Los ojos: como besos
tan azabaches y de madera,
en el mar
Jugosos y lluviosos,
al borde de un pozo
aparentemente infinito.

Canas. Muchas. Precoces.
El peinado y el bigote como un
famoso pintor germano,

Albas pelusas
que exponen el realismo
del suprarrealismo.

La nariz: del indio herrado,
con una atrayente sutura.

las cejas: líneas lúcidas
de polvo de ángel

Las orejas: musicales de acero
inolvidable,
selladas con joyas de inca.

La boca: de una señora vetusta
gruesa y carmesí
cargada con bombas de racimo
y con flores de un país escondido tras el sol.

La lengua: afilada, punta roma,
licor acido impregnado con espumas
soberanas y doncellas del burdel.

El cuello: de un perro azul
teñido con labios ajenos
de mujer ajena
y siempre engalanado con una soga,
estilo François Villon.

Los brazos de escritor, la clavícula no muy ancha.

Las manos: afables y exquisitas como
el príncipe de las tinieblas.

Teniendo en consideración

El brío y su sombra
fuera de mí impactan un pedrusco,
algo de pena perfecta
sigue engalanando la mirada orate de un ángel.
No está aquí ni ella ni el amor,
El amor parece tan dormido,
un difunto lo entendería sin mirar en derredor.
No está la sombra sedando con sus deidades liquidas
mi piel arrugada, una hoja mal escrita.
yo ansío ese día de noche, las estrellas comentarán
el error de la humanidad.
No está la brisa en mi boca,
no está moderada la negatividad de mi quimera
y la confusión enredada en delirio.
No está la familia olvidando a su hijo prodigo,
unas tumbas siempre son para dormir.
El amor parece desmallado,
no es por sólo las convulsiones que lo hacen volar,
también los espejos dicen mentiras piadosas.
No está ella, escribiendo poemas a través de mi pluma,
su rostro desnudo es lo único real de mi mundo.
Si se pregunta por la existencia,
en los lugares del oro estará la respuesta,
yo hablo por bocas etéreas y con corazón en rojo,
por razón y su fuerza,
la brutalidad chorrea de las narices ignaras,
la venganza ya está vestida de gloria.
Mañana es la sorpresa,
la esperanza cuelga de los muros de mi palacio,
mi palacio es el cielo, señoras y señores:
mi palacio es el cielo.
El amor parece distraído,
una enfermedad lo rodeó desde que apareció,
“los hombres no lloran”
-dijo un porcino muy rosado-
y yo no estoy cerca, en lo más mínimo, de la pedantería global,
ahora, con todo, ella no está aquí.

*BASILICUS

Si osara,
en mis divagaciones
mojadas de fruta muerta,
interpretarte en lo superfluo
de una atardecer
o una flor;
ese seria el garrafal y necio error
que le daría a mis palabras
el tono de poema.

*(hermosura)

MUSCA AC FLOS

Divina flor
conoció al cruel abejorro.
Al vuelo sonoro
preguntole la intención verdadera.
-regaladme la dulce savia, para llenar el loco folio-
Ella no opuso resistencia.

Flor lo hizo de gloria.
El enjambre no era lo mismo,
reconocido por el rostro de hambre,
sus compañeros escuchaban respuestas.

Al tiempo cuando flor
en la cama marchita,
visitada era por su usurpador,
muriéndose le dijo:
-mis disculpas, ya no podré hacerte el amor-
y el abejorro murió…

10/14/2008



VI
(EL DISCURSO POLÍTICO)


Entre los discípulos jóvenes de Zaratustra
Existía un grupo muy poderoso y conflictivo
que manejaba enormemente las bondades del lenguaje,
Por lo cual solían formar entidades en las cuales
gozaban del pleno dominio de sus seguidores.
Ellos eran los políticos contrarios al sistema imperante...

Una noche uno de estos muchachos (lideres o dirigentes, como les llamaban),
estimulado por la gloria del ser escuchado por la masa
Y el agradable sabor de un litro y medio de vino
Cuestionó a Zaratustra, y le preguntó su tendencia política...
Acusándolo, incluso de nazi y de fascista.
...y este respondió:

En los asuntos de política intervengo
Con delirantes rayos detrás de
La cordillera.
recojo unas armas y ....¡cuac!
A muerto la mismísima Maria Magdalena.

Yo cargaba una bandera,
Al igual que tú.
Recuerdo, que dije varias cosas
De las que me era necesario retractarme.
En el fondo vivo...

...lejos del livor absurdo
de ciertos pobretones organizados
en el encuadre teórico
de viejas luchas perdidas.

-YO SOY UN POETA-

Por sobre la crítica fundamentada
Referente a la homogénea masa militar
Plebeya y ociosa
(tanto, como para vivir trabajando)
que emite chillones
voceros con guitarras afinadas.

En los asuntos de política:
-la guerra,
El autobomba,
la sangre de la burguesía,
La sangre de los muertos,
la sangre de los militares
De ambos bandos.
Me parece elegante.

Yo tomaba cerveza mientras sufría
De frente a mi verdugo que me torturaba,
Apareciéndole poemas escritos con un lápiz azul.

Pago todo lo que se me cruza.
En el fondo,
si no se puede comprar se tiende más a
-Ser humano-.

Yo me pregunto hasta el día de hoy:
-¿dónde lloraran los perros?...

Porqué en realidad me importa muy poco,
por un asunto de respeto a mi prójimo,
si éste se pudre, si es pobre, si es rico, si es feliz etc.,
lo que él decida con respecto a su destino,
ya que poco a poco he ido perdiendo la compasión
y el interés comunitario
(por motivos netamente existenciales,
por lo cual no se me debe en ningún caso juzgar).

Para mi existen sólo dos bandos
la derecha, la izquierda y YO (todos igualmente tiranos).

TRANQUILO HIJO MIO:
LA REVOLUCION SE DA EN DOS FRENTES:
EN LA REALIDAD Y EN LA VIDA.
“transformemos el mundo dijo Marx, cambiemos la vida dijo Rimbaud. Para nosotros, esas dos consignas se funden en una”








(canto sexto de “Yo soy Zaratustra (viajes al país donde profana el poeta), 2006”

LA MUSA DECADENTE
(soneto a Carolina)


La dulce Carolina era una loca exploradora
El alcohol es nuestro compañero y cómplice.
Gustaba de la bohemia, no importaba la hora,
En verdes y naturales nubes de humo y goce.

En largas y blancas líneas de dureza,
El sueño miraba y jamás nos reconocía,
Para su burguesa familia era la princesa
Con el corazón cerrado y el alma vacía.

Carolina sentía atracción por los delincuentes
Frecuentaba lugares en donde se reunía la mafia
Plazas oscuras, ghettos y bares de mala muerte
Donde las fiestas no paraban ni cuando el sol nacía.

Vivíamos felices en una eterna verbena
Dolores de cabeza, vómitos y delirios...
Y todavía se ve linda camino a su condena
En esa lúgubre caja rodeada de cirios.

(De desconfiguración, 2005)

LA ESPOSA INFERNAL

Blasfemias, palabras y símbolos morales
Asco, embarazos no deseados, histeria
Respuestas en los libros
¡has algo por la vida y calla!!!
Mujer costumbre, hambre,
frustración de deseos
obligación
presión
soborno estético
mañana igual al ayer que no acaba
tiranía
iracunda carcelera de mi fluir
¡detente, tus llantos y manejos!!!
Esta sucia caja que no nos pertenece, silencio al orgasmo infinito que me provocabas cuando no me amabas y eras fríamente lujuriosa y melosa...
...........................................me odio cuando niño, yo me enamoré de ti
deseas algo durante toda la existencia
tenerlo es botarlo a los eternos basureros de la muerte segura
vomito en los vestidos de las novias
en las argollas que recuerdan el nombre
........................................................................del todopoderoso
en la –responsabilidad-
¡vieja blasfemia de obispos!!!!!!!!!!
Sinceramente amaba más la noche peligrosa de un rápido coito en los gastados sofás del salón principal......
Ahora me odias y me presionas con esa loca idea de que te pertenezco
Ahora me odias y me persigues con tus arañas y tus venenos
Ahora me odias y lloras cada vez que me cruzo en tu vera tal como soy
.........................................................................viejo, vacío y borracho.
Todo un genio de la ciencia.

Y tus cómplices flemáticos que son mi sangre y la tuya heterogéneamente dispersa en manipuladores de primera clase...
Infelices que desean ver la mentira repetida y a los poetas colgando del cuello
.......................................................................estilo François Villon
esas personas que hablan de una felicidad eterna siendo la comilona de furiosos gusanos hambrientos...
los que me llaman:
malo
irresponsable
injusto
bazofia
etcétera
y profesan delirantes ideas de felicidad y conformismo.
Perdóname amada compañera de múltiples caídas en barrancos
La vida es una rueda asquerosa
y la vida es esperar borracho la muerte a manos de una prostituta colérica...
todas esas canciones de Ismael Serrano
que hablaban de romances aventureros y transitorios
eso es muerte o vida
da igual
..............................................................................cielo o infierno
la realidad se construye a través del lenguaje
aprende a hablar
que yo estoy saturado por la necedad de estar esperándote en esta sucia casa mientras tú ganas poco dinero trabajando mucho....
y estoy gozando mientras imagino al próximo bastardo que te va a desear hasta que te conozca de verdad...
cómo yo te conocí


(De desconfiguración, 2005)

*HERBARIUM

Pulcros son los nuevos espejos,
de fondo infestado por arroyos sangrientos,
se brindan las carcajadas a los bríos calmados
y la toga verdosa de los suelos nos ahuyenta.
Figuras en las pieles se contraen
y se expanden, entrelazadas las sombras
de todo arquetipo.
En el sol derretidas las profundas miradas,
ninguna guerra incrustada en los anillos del monarca.
Paz y voluntad: ceder ante las olas sigilosas
del centro siempre desierto
tras los charcos malditos.
Amparada, eres hembra, con tus frutas deliciosas
en los escondidos subterráneos, los orígenes
del delito. No odiaras a los jueces ignorantes del placer,
porqué paz y poder en tu humo se desliza. *(Herbario)

10/13/2008

LES FEMMES

Ciertamente vosotras elucubran
con vuestros velos afilados
la manta transparente que las separa de una madre
preocupada y vaporosa
porqué de antes
sabe bien
que los hijos siempre tenemos hambre
de sus piernas robustas y antiguas.
Y valoran el esplín endógeno
más
que los cortantes decesos de la ilusión;

quisiesen ver en los ojos tergiversados
de un amante
el guante de seda perenne
que abofetea despacio el ritmo recalcitrante
de sus caderas añoradas cubriendo las manos
del futuro que tan incierto suele
ser un manojo de soles y ovillos
de aquella confusa lana de oveja negra y desquiciada

exprimiéndose en la vejez más cotizada.

Y yo a ti, TE QUIERO
tener por siempre
cual lo que ves en mí cuando te adoro.

Cuando te recojo por ahí
después de haberme borrado de todas
las fotografías en las que me besaste

con la pasión de la viajera
que siempre retorna a su único hogar.

VATES


Tú amas, si el amor
en su absorto fundamento, se esconde
vanidoso en la piedad de la mentira

como yo uno a los fonemas en un gran absurdo
contenido foráneo de explicaciones obvias.

Y la muerte colorida y puntiaguda
con su filo exorbitante me encuentra
y me

rosa

para ponerle alguna flor a las disertaciones
de mi odio más purulento que antes.

Así te canto borracho cual un tétrico
pajarillo que trina erotizado

en el borde celeste que es un final
de cuento blanco y un azur desconocido,

el mañana más incierto con olor a estrella

y si son ellas las que emulan montañas tal vez
sólo la baba hace llover sobre ellas
cuando braman lucidas
y se ponen anillos y cojean y gruñen,
y traen mitos al mundo

similares a los que follan desaforados
cual unos elefantes morados escapando
de ciertos ratones reunidos en una de mis prosas
altaneras y desconfiguradas.

S'ÉCOULER


Pasa aquello, el frío,
la plata: argentoso mejunje volátil
se acaba mórbida y a la vez idílica
composición de mis letras para Ella,

pero qué, suprimiendo los símbolos
de la pregunta en busca necia de la premisa que ha
sido, acido.

Por eso felicidad: psicotrópica
soledad que rima lejos de mi Zara

en la calle negra de mi vida
que sigo cual quimera resbaladiza
que se camufla en el viento de mis noches

terribles como vestidos de novias en jirones vagos.

Y no le hablo. ¡Se ha tragado mi lengua
tantas veces, roja,
que agoniza crónica!.

Sucedáneo de ideales de las mafias
que hacen que te tema fuera
y me entregue a tus calculados pasos pequeños
de mi mano al futuro.

Mas si éste fuese una imagen
adelante ,
un simple final del mes del año,

no quisiera ser yo lo último
que dejaste caer una noche

al ayer más funesto.

SEVEN


Sin llevarme un trofeo,
sin plata
comienzo a curiosear la fuente
en busca de metales de carne
y pelo largo de mujeres.

Más solo que los taxistas errabundos del centro.
Mi voz es un rectángulo necio
reflectante a la vez
que dicotómico y complejo. Sigo
escudriñando tesoros haciendo socavones con el falo.

Y no quisiese la transacción de la suave miel
que deviene de esta letanía graciosa.

Estoy varado en el bar
consumiendo la mirra de la mezcla
de etanol y alquitrán: homogénea y precisa
alquimia dura y desesperada.

Y espero un abrazo y un beso puro.
Y mi vientre se hincha tras meses de comedias trágicas,
un embarazo siniestro y loco, prematuro
sin estro ni brisa

cual los pavimentos hostiles que fermentan
mi ansiedad

y pueden darme muerte a la vuelta de la esquina.
Así como se reconcilia la patología
con quien asume los hundimientos infantos

como cuando los alfiles cromados acechan
los básicos movimientos de la reina caliente
anhelante de besuqueos brutos y fanfarrones,

espeso y torcido, tenue parecido
a una mariposa que brilla en la postrimería

desconocida y lóbrega, su perfil
iconoclasta y póstumo

lejos

de todo aquello que pulula

y considero lo ridículo de la competencia
la vulgaridad de la bohemia miope

y me voy a correr

una paja manufacturada con rosas

reflexionando lo pobre que me veo
en sus ojos ignorantes y beodos.

10/03/2008

SUCUBO


Hay un pasado. Hay
unas rocas, un caballo de colores
que se sienta y se para de manos,

una estrella que cuelga de una cadena
en una órbita dorada. Hay un día.

Hay una noche en cada palabra que tuesto,
que doro en tu aliento
de hembra de vida, que camina por mí
y ella me mira.

Hay un bloque de hielo en el vaso,
en tu beso escondido, en mi nombre
gritado por el amor y la furia, en tus caderas,
en su cintura envuelta por el marfil negro de mi duro brazo.

Hay un lamento. Hay una lágrima
que me surca la mejilla y me ladra en el oído,
que me sigue de rodillas y sangra por la lengua.

Hay una puerta. Hay una salida? En tu pelo,
en tus pecas, en tus arrebatos de vieja poeta arbitraria.
Hay una mañana? Hay un futuro en tus pasos hacia mí,
en tus caricias de madre que suplen mi hastío,
en tu vestido blanco y en tu asurada braga pequeña.

Hay leña en el fuego. Hay fuego en mi bandera de lucha,
mi bandera invisible que corre por el viento del vaho
de algún demonio que me sigue. Hay un ángel
en su monstruoso aspecto de diavlo,

hay un súcubo que me sirve de bastón cundo giro.

9/26/2008


vA veces, las voces
han sido golpeadas, miradas
de frente por lo final y lo superfluo:
se llama vesania, la besaba
antes, le decía “quédate
a morir, no temas
más, por favor!

Por favor, no seas tan cobarde”
Y ella, eso
no comprendió.

La suicide,
para que jamás volviese a verme…

Para que dejase por una vez
de sufrir.

9/20/2008

DE: LECCIONES DE POESÍA

El recurso para que la pena
y la alegría del olvido programado, valga
el papel, el metal y sus viejas fauces:
es la noche que corre tan veloz como la noche

el flujo natural de la sangre de esta pluma de serpiente
que pulula por los afluentes de la nada
cual si buscase las figuras más sublimemente de los NO temores
de los NO culpas
de la realeza de la soberanía de los hechos
que no son la biografía ni los nervios que la hacen
girar sobre una melodía de cotidianidad
escondida tras los oleajes de la
(ir)
racionalidad
de la
(in)
cultura
de los hombres de las casas gemelas
de conforme rostro exangüe y doliente
tal las espaldas de las ilusiones que sin vestido hacen gozar
los escapes del terreno baldío
donde no puedo ser yo
y vivo la vida
de todos
los nadie.

RETRATO BORROMEO


Estoy hecho de la casta de la mirada
estancada en la pose de la pirámide.

Una geometría precisa que irrisoria flota
en los afectos melancólicos. Sufro la letárgica lógica
del futuro inexistente; a decir, el presente
prestando espejo al deseo de las neuralgias.

Un panteón caminante que se choca en las alamedas
con tumbas de toda clase
social, cual un enorme jardín de flores de piedras,

que ríe, que ríe
a lo lejos en un punto demasiado cercano al otro punto.

El deseo, atribuye la letra
que bulle en la libertad como lo parecido a la libertad
que una inorgánica experiencia de cerros
que miran omnipotentes.

Y a veces vuelvo al día de chuparme
el dedo del alcohólico pie,
y me lo fumo rojo y dilatado,
y me lo jalo eufórico y mutante
y lo penetro, lo penetro
millones de millones de veces en su fórnix
modificado y foráneo, y lloro y lloro,
me aunó a los vanidosos y a la revolución y a una amante loca,

cual si tratase de comprender los fragmentos
de la arena de los multiformes países; sufragio
de perfil el pasar tan neutro.

Y si bien el casco invisible me protege
que me rompa el rostro fruncido,
y se quiebre mi espalda cargada de un acero
forjado de genes,

mi aspecto mesiánico se licuó
en un litro de gases nobles arbitrarios y déspotas.

He devorado estas hojas como mi vino estas hijas
he devorado, la sal de una hembra distinta,
como lo más conocido por las multitudes;

he pisado el sórdido palacete y lo extremo
del caído cuando sigue cayendo,

como quien camina por una casa en las nubes
de unos padres de lo humano y lo pervertido,

teniendo sexo oral frente a la pequeña Electra.

CAMARERA


Más que tus tetas amo
tu culo cual un beso
en mi boca absorbente de los hilos
blancos que le brotan a tu conchita
que imagino como una moqueta y pequeñita
tal un bello arácnido asesino y azabache
que de un orfeón de mentiras proviene
fragante a la vida y es menor que tu boca
llena de lenguas
para distensarme
la endorfina elástica de juventud felina,
gamberra, malvada,
anónima y excéntrica por la curva perfecta
que deviene de tu fina espalda,
mi camarera zorrita.


(Escrito realizado sobre una servilleta de papel manchada con cerveza)

CARENTE: EL LOCO INVERTIDO


Inconsolable, nuestro
amor es, una quimera
sin alas, en las bocas
cobardes, mudas para el futuro,
y necio de oídos que te reconozcan
yo, mía,
tú, tuyo.

Asimismo de ninguno el sol
refulge en los secretos que son
los sórdidos antifaces de familia,
de completas y nauseas
vigilias del dolor de no ser
yo tu pecho: tu almohada de peces
oníricos ejecutados
al m a r.

Mas yo soy terror
vista roja

para el vejamen vincular de la sangre misma
de tus venas azules con las que amarrabas
mi espíritu de violento
a los recovecos de la incertidumbre de tus días
al lado de algo parecido a mi,

llorando hiel cual si azúcar
fuera!

Y sin ser piedad lo que obtienes
del golpe que te doy
orgullo purísimo de tu ser iconoclasta
dejo de ser yo, para ser
todos, todos los que te van a follar

cuando estés borracha, odiándome
por no estar en tu repisa
junto a tus ridículos osos de felpa
que cada lunares ciclos aparecen degollados
en el basurero de tus impulsos.

DE: REFLEXIONES SOBRE EDUCACION Y POLITICA PREPSICOTICA

“Creo que si los demás NO ven lejano lo que veo yo, gracias a mi acercamiento a un área particular de la ciencia, a decir, lo social, se haría menos disímil el dialogo entre los sujetos, la comunicación necesaria para llegar a un consenso (o la utopía nominada democracia), ya que, producto de la asimetría conceptual basada en la desigualdad del lenguaje fundamentado a su vez en la desigualdad educacional, será muy difícil que cese la desigualdad del pastor, independientemente el color (bueno o malo) de las intenciones de éste, con las ovejas de siempre.”
(PAVLO ZAMORANO DUVAL)

COLORINA


Tu rojo
cabello que ampara
la luz de tu carita pintada
con alegría foránea
a la ávida mirada que te desea
atrapada
en la idea distante de una tierra difusa,
ininteligible y ecléctica
en mi pecho recóndito
desde donde emerge el huracán que canta
casi absurdo como un orfeón
palpitante de angelitos que se caen
por mi boca
que suspira las horas rebosadas
cuando te alejas de nuevo cual cada día
que pasa y crece, CRECE
como el deseo de contar la historia
de los puntos magníficos del cúprico concierto
de la beldad de tu cuerpo abstraído
en mi planeta personal y tuyo.

Yo quiero pensar
las mañanas que nunca
despiertas
acogen mi paso
atorado y siniestro
en su espalda encorvada
con la lluvia convexa.

Deseo posar
los pétalos brunos
sobre el refulgente mañana
del espacio tuyo, tus pestañas
carmesí que delinean tu tierno atisbo
guardián e íntimo
de la reina roja
que eres.

9/16/2008


CARTA DE RENUNCIA

Ya no tengo la espada: qué naufragio
derritió tales escalpelos de sociedad.
Y me consterna la trinchera que abrí
la mañana de mi bandera; ustedes innobles,
ingratas ovejas de panza rellena
por las cuales mis lagrimas curaron la sed
de vuestras crías informes, enfermas de pánico;
¿me pagan así? ¡aquello no es
el dinero que me deben!,
la tierra que me prometieron los viejos
dioses embalsamados; tristes ovinos cruzados
por la saeta, homogénea mezcla de nada con pasado,
viles esperpentos de la soberbia ciega y prepotente:

¡Yo ya no lucho más por vuestras bocas!

CARENTE AMO

Donde convergen las nadas
sin adaptarse, no es necesario
pensar en el hogar lo sé
más que tú quejándote absorta
de que yo hable con esta lengua
difusa y alquimica de estos sabores
noctívagos e irresponsables pues
no son responsables de otros.
Es fácil confundir-
se, querida
piedra en un mar de bazofia de oveja
vieja y muerta,
mas debes saber que yo puedo ser
del ideal, lo ideal.
Mis marañas son azules
reflejos de lo querido por el mar y el oro
por la foresta y la risa
por cada hija e hijo que puebla
el futuro carmesí del amanecer que soñamos.
Si conocieras la muchedumbre
(la hambrienta…) de mañana,
la que no te espera más.
Para quien eres sorpresa
la parte superior del tiempo bípedo,
la espera exagerada en sublime
paradigma abstracto del devenir
sabrías lo que es la familia agonizando
el valor letal de los cachorros de leones
vapuleados por manos acaudaladas y Judas,
el dolor de una palabra muerta
pudriéndose en la garganta
de un pueblo completo y decepcionado,
el miedo amarillento que alumbra el TV
en la pared de madera.
El mendrugo albo y celeste
de una esperanza caduca.
El sabor de la drogas
cuando saben a nihilismo,
el peso de las deudas que no soporta
ningún héroe con superlativo,
la ceguera autoinducida por el suicidio cotidiano,
el engendro malparido que escribe una absurda historia,
si supieras el valor de este hastío
no pensarías tan mal de mi alma,
sabrías que estoy en extinción,
que soy lo último
más parecido al arquetipo
(de un dios amigo).