5/20/2010

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X

Los meses sin tu palabra
han sido la paradoja de mis sueños
yo no sé dejar comida en la bandeja de plata
y por ende, los vasos tienen más azul
que el horizonte.
Creo que no sabes restar
los
violentos
malos
momentos
de la noche y el étil.
Si me vieras
el exilio tiene flores
rojas y celestes
a veces salen de mis fosas nasales
unas nieves bermellón
que me dicen que puedo morir
la noche del mañana
pero despierto nuevamente
con el mismo traje decadente
haciendo manjares a mi boca seca
con lo poco que queda.
Y si!, me acuerdo de ti
más de una vez al día
pero la esperanza es como ir al baño
tras la última cerveza
que jamás es la última cerveza.
Todo tiene precio, es cierto
no obstante, me he olvidado
de las micros y los borregos
que jamás serán leones
en la jaula infinita de ese metal
de ese papel
que solía diluirse en las ideas absurdas
de lo que es el amor,
el amor es un fetiche resbaloso
que somete los cráneos en una fiesta muy difusa.
Ya no me amas lo sé
por la mañana y los sueños
en que la epilepsia me muerde la lengua
cuando mi sobrevivencia me despierta
como un fantasma cariñoso
que me susurra que estoy solo.
Sé que las mañanas traen virulentas noticias
en sus alas de papel marchito
sin embargo, los gatos cantan en la ventana
y las mariposas viven otro suspiro más
en la celebración de la cama.
¿Cómo me llamas por el nombre de ese ángel caído?
¿Si yo te di piedras para romper las cadenas
del sucio conocimiento de los vencidos de antemano?
¿Es qué quizá no recuerdas los parques con dinamita?
¿Es qué olvidaste a la pequeña en la fotografía del mañana?
Yo bien conozco las cascadas de la desventura
pero mis ojos escupen una savia de raíces demasiado largas.
Aún no entiendo: perdona mi brutalidad, mi maldito genio
el ser
“tan desagradable como siempre”
es qué sólo veo crecer madrigales en lugares desconocidos,
empero, quiero que tus próximas lenguas
saboreen los tonos de las columnas del castillo en el cielo
donde nunca vivimos
pues mucho me haría triste dejarte en banca rota
(como lo hiciste tú conmigo).

2 comentarios:

Zara Bahdí dijo...

Dedicado a Zara Bahdí...jajajjaj...ridículo...

PAVLO ZAMORANO dijo...

No me acuerdo a quien se lo escribí, en todo caso cuando están dedicados yo colocó el nombre de el o la aludida... así que no creo que sea para alguien en especial... ah! pero gracias por leer mis poemas... así sabras siempre de mí y lo feliz que puede llegar a ser un poeta de verdad...