11/05/2008





REFLEXIONES
II




Vagaba y divagaba


con el cerebro en dos


hemisferios


bien definidamente opuestos


cual los matrimonios de demonios


que al hablar de ti se contradicen


en niveles inimaginables.




Ese querube de rojo


con calzones que se desplomaban bruscos


y rompían el piso


del cielo


azul de las paredes


que nos escondían de mi madre


de tu chacal y mi medusa,


esa,esa fuiste tú.




Vagaba y elucubraba


la manera de retenerte en la penitenciaría


perfumada de pinos


de frutas encarnadas y erectas.




Trataba de sentir en la lengua


La sal de la profundidad del vértice


oscuro y lúdico


de entre tus piernas


abiertas


como mis manos esta noche.




Ese pedazo de carne ensangrentada


que se nota que le falta al corazón


de un hombre-cangrejo


frente al espejo


esa esa eres tú.




Vagaba y volaba


en las humaderas del sendero amazónico


de la fuga programada...


De tus flancos que cogí una imagen


cuando te parabas como mi perrita fiel


sobre la cama


y volteabas la mirada hacia atrás


como burlándote


de llevarme un paso más


en esta vidamiserable


como escapándote cuadrúpeda


elevándote como un Pegaso


como un canino Pegaso


que durmió en mi pecho convexo


un montón de noches menos


de las que esperaba el Dios del cielo.

11/02/2008

VIEJOS IDILIOS



2

Respiro como robando,
como gritando que el silencio se rompe
sólo con la imagen
que decora la vida de mis ojos
que serán el destello de tu beso subido
sobre el monte vedado
de mi alma con tu nombre,
con su corazón destruido
en los azares de albas sin Dioses.

Y corro por encima de los profundos callejones
del ayer, quisiera ver en el edén
los velos del humo que brota de tu boca
cual un invierno plateado desde la cama
de mis deseos desordenados.

Y me sumerjo en el recóndito precipicio
de tus piernas que saben abrazarme
como los altísimos soplos de Céfiro
que acarician con su risa
tu cabellera tornasol tan parecida al aire
y al viento nacarado de mi cuerpo regado
por los halitos de tu vientre.
Y me duermo sobre los techos del castillo
de la nube en el bosque mágico

y de todos los Barrios Ingleses,
esperando con la noche azabache
encaramada al final
de mi espalda mojada con vodka,
que aparezcas del brazo con el sol
padre de todas las estrellas.

3


Los pájaros que aúllan
en los espejos

al verte desnuda pero sin reflejo

son las mareas interminables del vítreo
que moja tus pezones de azófar eléctrico
en la punta borracha de mi lengua.

las Minervas que bailan en las fiestas
de tus azulados orgasmos

al escucharte derramar mi nombre en el colchón
son las manos de todos los príncipes
que enamorados cantan en un etéreo orfeón
la balada agitada de mis caricias penetrando tu piel.

Los delfines que brotan del aire
y con suave chillido alimentan tu sueño

al verte cansada de morir en mi cuerpo

son mis brazos abiertos al show sublime
de tus calores indecentes
y las gotas de rocío en tu bandullo,
cuando cierras los ojos y como un ángel mojado
te duermes serena como la playa tras el beso
del invierno.

4

Como la música del drogado
las flores más rutilantes llevan tu nombre, querida,
cual si quisieran imitarte cuando pasas
caminado desnuda por la litera de mi vida,
muerta por ocho segundos,
entre tus piernas de hierro afilado,
blanco como los astros que se maquillan cada noche
de todos los años que tiene la nebulosa
en el mundo
la tierra
el agua
y esa llamarada asfixiantemente ardiente
que es tu madre y tu padre
caprichosos y omnipotentes
que presumen en tu mirada.
Como aquellos cuadros de plástico
que esbozaban el escenario rudo
de nuestras desobedientes obras,
los querubes también se disipan en el soplo verde
de la existencia, cual si todos los seres alados quisiesen respirar
la esencia que exudas por cada poro de tu pecho
decorado por la majestuosidad de los montes más perfectos
que un hombre halla escalado para huir
del hastío de ser una sombra,
solamente un fantasma
en el mundo de los peces que caminan erguidos.

5

ELLA huye de la principal estrella
porqué es pálida y roja
como la sangre cuando se roza con el vértice
profundo de la puerta de la vida.

ELLA desaparece devorada mil veces
por la noche
porqué le teme al reproche
de los soles cercanos
y es mejor flotar de la mano con la luna
que es tranquila y bohemia

como el encaje de sus bragas
cuando vuelan por mi habitación.

ELLA atiborra mis ojos con su beldad
porqué nació sisada de los bolsillos de Dios
y sin un nimbo que perder,

porqué más que un súcubo es una vampiresa
con la boca pintada de diamante y sus ojos melancólicos
convertidos en polvo de ángel.

ELLA se aleja después de cenar
corazones de hombre
porqué no existe quien la soporte
cuando ama de verdad

porqué sabe encarcelar tras los barrotes de su sexo
a los randas más expertos.

A mí, por ejemplo.

6

Amo los quince otoños calurosos
que tiene la vida invertida
en los morenos recovecos
de tu carne de niña.

Amo tu promiscuo ser azucarado
el ojo de pantera incrustado
en el punto elíptico de tu cadera,
mi niña morena.

Amo la frontera que traspaso sobre tu piel
y a ese beso de miel y anís añejo
que la das al erecto desliz perplejo
de mi condición humana de perro.

Amo tu seno precoz y malcriado
tu mano trémula que come pecado
que aprieta deseos y se roba la paz
de los viejos zorros albos del tiempo.

Amo tu deambular insurrecto
profanado como tu minifalda
como la tarima caliente de tu espalda
regada con esos resortes de color azul.

Amo que seas tú,

cuando miras la techumbre
con esa actitud tan desafiante
montándome como a un corcel
que ya no sabe caminar

un corcel volador, como los pegasos
de la sensación

que provoca creerse el dueño
de todo lo bello

que te depara el futuro
mi pequeña morena.

7

Tan pura como la desnudes de los corales
eran las visiones de Oliva en la cima

de mi mente endurecida por el mar
de rojo fuego desesperado por las Vírgenes
de un lugar olvidado por los poetas
de un mundo que nadie conoce
de noche ni de día, una ciudad casi negra
de humo verde, polvo celeste y licores
de frutos silvestres que nacen en las manos
de la mujer cuando sabe gozar
de la baba que genera un manantial
de deseos profanos en el hombre desesperado
de tanta pasión por la heredera
de Maria Magdalena.

Tan hermosa como unos ojos cerrados al lado de un beso
era la figura rubicunda de Oliva en el cielo

de las calles de su barrio que era un reino
de lóbregas violetas que fueron amputadas por aquellos hijos
de la sombra periférica que cubría los angostillos
de delgados corazones que nunca apreciaron la solemne tristeza
de su mirada perdida en la nebulosa espesa
de la melancolía cuando tiene sabor a gin y a cigarro
de pobreza, de ternura vuelta silencio
de rosados vestidos con escotes empapados
de mis ojos desvelados, aturdidos, poseídos
de su magia casi azul
de tanto besarme contra la húmeda muralla
de la férvida cama
de su infanta soledad.

8

Y no importa el papel
ni el metal
ni las garras sulfuradas de parroquianos sin rostro.

No importan los montos
del derecho de amarte
ni que tu cuerpo sea el danzarín deleite
de cada uno de los ojos de las marionetas
que se llaman cliente.

Y no importa que los caminos se vuelvan árboles libres
que mis dedos sean la prolongada rutina
sobre la piel de una antigua mujer,
ni que en tu guarida nunca sea amanecer.

No importa que ahora deba esperar
mi turno
sentado con la pierna cruzada en el mundo
tétrico de las almas traicioneras,

ni que tú seas de todos los fantasmas
la más bella fijación

y la más económica de las mercancías del amor.

nada importa querida, nada.


9

¿Cuántos reyes tostaron a tus pasos por la playa,
si mi corazón estaba en un paraíso de Satanes y Evas?

Te amo como a cada uno de los nombres del espíritu,
no conozco otras praderas
donde sea tu mundo mi aire.

Te amo montado sobre un reptil plateado,
con mis caricias cargadas de espadas de hielo
para cortarte la pena de ser la más bella
para agasajarte con las lenguas de mis quimeras en el aire
en las piernas separadas
de rencores y llantos.

Te amo en esta letra, la primera de tu nombre
cuando respiro en los bordes de la playa de tu carne
desnuda,
morena,
experta,
tan brillante como los espasmos del último momento.

Te amo en los silencios que hacen la armonía de tu vaho
cual si todos los átomos corrieran al mismo tiempo
a un lugar en donde no existe el tiempo, el espacio, ni el sufrimiento.

¿Cuántas raciones de soledad se pueden digerir
sin llorar ni mentir cundo la vida nos mira a los ojos entreabiertos?

Como un viejo muerto de Grecia,
yo sólo sé que no lo sé.

Pero te amo
aunque toda esa tierra que ahora usas de vestido
nos separe.

10

Cierto sábado de la historia del hombre
las ninfas que se vestían de novia
cada domingo,

me mandaron demasiado desnudo
a la orilla de un universo amarillo
en el norte de este melancólico suspiro,
a un pueblo llamado Ovalle.

Ahí la conocí
mientras besaba a sus obligaciones
y planeaba la fuga
a la capital en carnaval
de mi amor para ella.

A veces la piel de mis deseos
se crispaba frente a la fogata
de las blancas palomas perfumadas
con pisco sour
que le explotaban como galaxias en el pecho
tierno de tanto aire parecido a ella.

A veces mis dedos se chocaban contra algún arroyo
de esos de azúcar
de flores del interior del cuerpo de la gloria,
y juro que lo apresaban
dentro de su útero suave
con una voz de diva que cantaba te amo.

A veces la saliva de la esperanza
formaba un lecho donde Dios
jamás nos encontró.

Y otras veces, ella, desaparecía
para siempre.

Hoy, debo reconocer frente al espejo negro
de este mar vestido de ocaso,

que me fui directo a un zaguán del infierno
cuando sus negras y enormes pupilas desaparecieron

y dejaron de decirme te quiero
bajo el tejado de sus eminentes trenzas azules
de campesina.

10

Yo no tengo madre, querida Electra
y lloro en abdómenes sensatos
mi mala cepa infectada de sueños
parecidos a moscas de colores escasos
mientras deseo el palpitar de tus vellos
cuando abren paso a una idea de libertad.
Yo no existo, querida Electra
si no apareces, por lo menos, en forma de elegante sonido
con esa cara de pena tatuada a fuego limpio,
escondida tras esos dientes asomados
a los mejores vinos de la vida,
a los pulcros umbrales de una salida
preparada para que nos saque cuando queramos de aquí.
Yo no soy de metal, querida Electra
soy de agua,
vapores y hielos me hacen la comida.
Te deseo cuando te apareces sin tus cedas de encanto
cuando nadie te ve,
y te toco las manos de todo tu cuerpo
con el alma encaramada sobre un dilatado silencio
de esa boca pequeña que acicala el rostro
de tu vientre cada día.
Yo no sé estar despierto, querida Electra,
amada madre e hija de mi pasión sin remedio.

(Con amor de tu padre,
tu hijo Edipo)


11

Yo sabía que en la selva de tu atisbo
pequeño como los lejanos bombazos
de anaranjados atardeceres en otros sistemas de sol,
la noche tenia sabor a sempiterno,
a tus labios entreabiertos, entredormidos
y entre mis dedos recalcitrantes de placeres mundanos
soberanos y siempre prohibidos,
siempre sumergidos en cielos de calmas
perturbadas como las caricias bajo la mesa de la ley.
Yo sabía que te asimilabas a todas las luces
a todo lo que habla de su propia belleza
con sólo ocupar un rincón del corazón de la vida.
Sabía que ese aroma de curva perfecta
que le sentenciaba a mi cuerpo
el castigo de no tenerla,
desaparecería bajo mi recta
angustia de recorrerla, admirando sus paisajes
de rutilantes peces dormidos.
Yo sabía que ella no me amaba,
sin embargo, los eclipses de nuestras miradas abrazadas fuertemente como el cristal,
me decían que no estaría mal
embarazarme de deseos que no tienen a su Ada.
Yo sabía que la amaba, que la besaba, que la tocaba
cual si las constelaciones de cupidos
acribillaran mi lomo de dócil bestia,
cuando estaba dormido
como si la vida fuera eterna
y ella correspondiera con su magia de vidrio verde
al orgasmo que flotaba por encima de su interior.
Yo sabía todo, menos que me dejo
sin ni siquiera llegar a tenerme.

12

Eres tú la más pulcra
esencia
de calma
blanca de todo ser
en el bruno ángelus Sureño
que contrastas con tu olor a naturaleza
perfumada con los mejores movimientos
de sensualidad casi infantil.

Cuando en el pasado se divisan regocijos
color de sombra tierna
pienso en todo lo que no se toca
en nubes sobre la niña
en claros del rayo de su cara de luna
en aires alimenticios de su seguir caminando
de su palpitar jugando, de su sonreír coqueto.

Por qué está en la embelesada frontera
de la carne de hembra preciosa
como las riveras
que le cantan serenata
tierna
como los pétalos líquidos que le agasajan
el cabello,
el rostro
la aureola,
la virginidad
de su primavera rojo vivo
intenso, inocente castaño pseudodios.

Eres tú la más pulcra
ambición de este adicto.

13

Miro a tu melena que caerse evita
y la carcajada del orgasmo
se siente en tus finos hombros dorados
que se encabritan
cuando las melodías del vaho se agitan y son tango amargo
y pellizcan a los fantasmas sabios
cual la soledad a tus recuerdos de santa
pequeña disipada en mundos sin sol.
miro el vítreo solemne de tu andurrial felino…………..

10/29/2008

FIN DE LA LATENCIA


Camino yo sin saber aún los quince años

y mis mamas flotaron

desde el blanco y suave

océano de mi piel de María madre.


Los vellos, bellos, negros

cubrieron lo rosado de lo prohibido

y se mojan mis piernas en nocturnas contradicciones.


Hasta mi padre cambió sus ojazos

para dirigirse a mi presencia

y madre grita en mi cuarto

que cuide los tesoros de Afrodita.


Esos muchachos de secundaria lanzan baba al cortejo

y mis hermanas

llevan mórulas flemáticasen el interior de sus barrigas.


Un obrero lúgubre se posa tras de mi

en la micro.Y baila.


Mis ancas sienten el acero de su peso.


La maestra dice que cierre las piernas al sentarme,

que el profesor de matemáticas es como Dios:un hombre,

y nadie va a condenarlo por eso.


–no entiendo nada-


Deben ser esas cosquillas que me hace dios

cuando, en la noche, abrazo mi almohada con las piernas.


Debe ser el triangulo negro

que se esbozó en el vértice de mi tórax

o ese olor que le siento al rubio de la botillería.


Deben ser esos sueños de Adán y Eva

entre serpientes, esas cosas que se marcan en la tela.


Debe ser que uso el pelo largo y aretes

desde bebé


o quizás que puedo usar una falda

o que mi voz siempre fue fina

o que cada día más soy el espejo de mami...


no lo sé...


...El caso es que hoy

frente a este punky desnudo,

y sin saber que esperar del temblor de sus carnes,

sin saber que esas bebidas en mi no funcionaban,


y o, in con sciente mente


me subo arriba de él

y me sangran los apéndices en un baile privado.
Bien borracho quisiera
a la mañana siguiente
ahorcar a esta botella verde

que me imita
cuando me rebelo al silencio

contra pavimento aúllo
canciones

volar es alternativa a mi angustia
de dormir por ti.

Me botó al charco
ni la sangre más compasiva detuvo la caída
que quebró cual vaso
la cara de este pastel.

Ya lejos de ella
flores y olores
..............................a secretaria

en mi cabeza pesan
y me sacan los ojos rojos
que mi vida olvida


......................................cuando
siento estos quinientos
sueños sin dueños.
En lo eterno un espacio
para nosotros existe

con dinosaurios tornasoles
y murciélagos de plata

que vuelan en círculos
sobre barrios ingleses.

Ahí tus manos son astros sobre piel
de quimera
y corazón mío.

Ahí estaremos el resto del tiempo
que perdimos en las cavernas.

Ahí quisiera tenerte amarrada
con los ojos vendados.

Ahí la estación del tren del final
reposa en hamacas de telas de araña.

Ahí quiero besarte parte por parte
todos los ojos, todos los labios.

Existen días sin aparente color
en que la infamia
de un hecho general
me posee en sus abrazos egoístas
y me pone a soñar con papel y metal.

Días noches como esas,
me tortura la puerta de un bar elegante,
el fantasma sabor
de un whisky on the rocks
y la compañía celeste de la rubia
que no me amara.

Esas oscuras jornadas
me veo paupérrimo
de ojos de pozo
de ropa cochina
hasta esos humos escapan
de mi boca con cierto recelo

Se cuestiona mi vida
cómo se vive sin que la dicten
y lagrimas del falo me hacen nadar
en botellas
de resentimiento
y homicidio...

tales ocasiones tiene claves
indescifrables para miopes espirituales...
esas claves son mi secreto
que duerme bajo el puente
y me regresa a la cordura de delirar.

* IN ITINERE

Los fragmentos de viejas verbenas
y gastadas risas, señales y mimos
más los añejos afectos, primarias maneras
de camaradería efímera de los niños-demonios.
Tan en el fondo de ese oscuro pozo
de la añoranza, en honor a mis hermanos
caídos por brutos, por mórbidos sin salida.
aquellas noches infinitas en las arenas
y las islas negras de los poetas.
Tantas botellas vacías en el armario del corazón.
Mis viejos besos agonizan en nostalgias magnificas,
por mis veteranos hermanos que reposan en las guerras.
Los pedazos de fidelidad, que protegían nuestras vidas,
vidas unidas por líquido y júbilo. Vidas...

10/25/2008

DIVA

Leal y la alfombra
se besan en las costillas.
Pisa mi carne de golpe, bella. Sacan la lengua
las viejas brujildas, años de miseria envenenan la libido.
por más que tu magia se ría en mi árbol,
mi sangre recorre tus vientres de noche,
tus noches de vientre febril y temeroso,
de cultivar un lechoso espasmo de mi vida.

COQUIMBO

En su piso de oro,
la pata del corcel
y el maestro que sana
con el cristal salobre,

tambaleantes las ebrias
golpean los limites de su
casi desnudo cuerpo,
en zigzagueantes desplomes
de un cielo a otro,
aun más verde, cielo.

Vaivenes de flores
provenientes de los más alejados
abismos (claroscuros),
decoran en forma de serpentina
los azotes de su espalda de señora.

Y sucede que…
declinado el anillo de fuegos rojizos
se hunde la luz en el candor de esa sangre
suculenta y brutal.
Pareciese, incluso, que en el amanecer
de las codicias de foscos personajes
que amamos a todos los soles lejanos
en la admisión del manto,
llega la noche a decorar con otro aroma
tus arrogantes alturas, para seguir la borrachera.

Aullando los lobos del medio de tu espejo
y silbando los aires, transcritos por el saxofón de las gaviotas,
se forma la orquesta ke desvía el hastió
de los citadinos cansados ke profanamos hoy tu cuerpo.

Bailan los árboles trasvertidos
en armaduras navales,
los peces se mueren
en el buche de las bestias, “es la ley”.

Yo me embriago en sus patios traseros
pues amo los distritos del placer,
y en las celestes riberas del Barrio Ingles
divago en los recuerdos del momento glorioso
en que mis cansados apéndices vivieron en tu paisaje.



OTRO AUTORETRATO

si me miro del pie y su punta,
a lo alborotado y graso de las mechas
obtengo ese yo que ocupa el tiempo
en lo que más se puede hacer en jaula.

Mis manos están repletas,
están vaciadas de herramientas,
aunque estaba escrito en la Biblia misma:
“la hoz y el martillo en tus manos se clavaran”

una pluma y una hoja
un pájaro y un árbol
más toda la dicotomía heredada,
me dice hoy que yo me llamo: (...)

pero otra voz me dijo que no creyera,
que no cayera en ardides tan sociales,
algo me manipula desde el centro,
eso creo que soy yo, verdaderamente.

Se presenta el problema de la identidad
Me mira a los ojos y en los ojos una bola negra
¿y el oro, acaso no era para los nobles?
Estoy tan escondido que ya soy un espíritu santo.

De tanto en tanto, ario no fui jamás,
Estos veintitrés años míos son jamás:

Jamás el beso de ella,
Jamás el aplauso de ellos,
Jamás el respeto de otros,
Jamás la recompensa en el cuerpo...

Aún así me exigen sonrisa
Para atender al publico que me observa...

Hablar del cuerpo: pequeño fui siempre
Muy invisible por aquel entonces,
Sobre todo para las musas que rodearon mis pasos.
¿mamá, por qué soy un fantasma?, mamá era muda.

Hablar del espacio: nací en la cárcel
Nací en la calle, nací en un libro
Nací en un amor pasajero, nací en éste momento
Y la muerte está a un par de cuadras de aquí...

Hablar de parientas, de sangre:
Huérfano, guacho, mis perros, mis gatos
La luna en mi espalda la marca de linaje,
Patriarca de irresponsables, sin punto de encuentro.

Hablar del conocimiento:
si, miento,
cimiento en el cual se sobrevive con lo justo.

Aquí me tienen hoy día bien parado,
Tambaleando después de la última botella de pena
Del último sorbo de gloria en la cama,
Tambaleando con los pilares de la capilla
Y con la conciencia de clase....

¿Me veo estúpido?,
¿señora: por qué se ríe de mi,
si el mono de mi cara no se sale tan fácil?
¿acaso es usted inmortal o del otro circulo?

Yo pienso con respecto a las cosas y a los objetos:

Mundos que se sobreponen al mundo,
Adornos en el cadáver de un pino,
Hombres menstruando en unos maderos:
-BUENO-

Tú con la mochila de mi proyección idealizada,
mujer que me pertenece se desposa en un cueva,
poder, mi sangre me expiara,
en el mundo a eso le llaman: AMOR

círculos concéntricos del triangulo maldito:
FAMILIA.

El aire me hizo, yo le creo más a Kant que Descartes,
A Freud que al cura,
A mis muertos que a los políticos,
A la justicia que a la ley,

Yo le creo a los rayos y a las centellas
Le creo a los terremotos y al mar
Yo creo en la nieve y en el sol
Yo soy más agua que tierra, aunque me quemen por eso...

No verán salir de aquel agujero fanático,
No verán por las calle del cielo,
No verán la luz que se abre en la cabeza por los ojos abiertos,
Ha transcurrido demasiado tiempo
como para seguir estando de pie en la esquina...
¡!!!ayy, de mis demonios, de mis maquinas, de mis corazones rotos!!!!!!!
Todos llevan la cruz del sector, la cruz de clase

Yo debería estar al lado del rey, encima del rey
El rey colgando del umbral de mi rancho
Yo debería pasear por el monte, volar por el monte
Nadar en el mundo y su profundidad que sólo conoce el sol

Pero nada....
El descontrol del espíritu me maneja al antojo
Tanta pobreza que adorna mi vera
Los techos se caen, no existe majes techo
No existe ventana que me muestre que estoy adentro


10/20/2008


Autorretrato

Los ojos: como besos
tan azabaches y de madera,
en el mar
Jugosos y lluviosos,
al borde de un pozo
aparentemente infinito.

Canas. Muchas. Precoces.
El peinado y el bigote como un
famoso pintor germano,

Albas pelusas
que exponen el realismo
del suprarrealismo.

La nariz: del indio herrado,
con una atrayente sutura.

las cejas: líneas lúcidas
de polvo de ángel

Las orejas: musicales de acero
inolvidable,
selladas con joyas de inca.

La boca: de una señora vetusta
gruesa y carmesí
cargada con bombas de racimo
y con flores de un país escondido tras el sol.

La lengua: afilada, punta roma,
licor acido impregnado con espumas
soberanas y doncellas del burdel.

El cuello: de un perro azul
teñido con labios ajenos
de mujer ajena
y siempre engalanado con una soga,
estilo François Villon.

Los brazos de escritor, la clavícula no muy ancha.

Las manos: afables y exquisitas como
el príncipe de las tinieblas.

Teniendo en consideración

El brío y su sombra
fuera de mí impactan un pedrusco,
algo de pena perfecta
sigue engalanando la mirada orate de un ángel.
No está aquí ni ella ni el amor,
El amor parece tan dormido,
un difunto lo entendería sin mirar en derredor.
No está la sombra sedando con sus deidades liquidas
mi piel arrugada, una hoja mal escrita.
yo ansío ese día de noche, las estrellas comentarán
el error de la humanidad.
No está la brisa en mi boca,
no está moderada la negatividad de mi quimera
y la confusión enredada en delirio.
No está la familia olvidando a su hijo prodigo,
unas tumbas siempre son para dormir.
El amor parece desmallado,
no es por sólo las convulsiones que lo hacen volar,
también los espejos dicen mentiras piadosas.
No está ella, escribiendo poemas a través de mi pluma,
su rostro desnudo es lo único real de mi mundo.
Si se pregunta por la existencia,
en los lugares del oro estará la respuesta,
yo hablo por bocas etéreas y con corazón en rojo,
por razón y su fuerza,
la brutalidad chorrea de las narices ignaras,
la venganza ya está vestida de gloria.
Mañana es la sorpresa,
la esperanza cuelga de los muros de mi palacio,
mi palacio es el cielo, señoras y señores:
mi palacio es el cielo.
El amor parece distraído,
una enfermedad lo rodeó desde que apareció,
“los hombres no lloran”
-dijo un porcino muy rosado-
y yo no estoy cerca, en lo más mínimo, de la pedantería global,
ahora, con todo, ella no está aquí.

*BASILICUS

Si osara,
en mis divagaciones
mojadas de fruta muerta,
interpretarte en lo superfluo
de una atardecer
o una flor;
ese seria el garrafal y necio error
que le daría a mis palabras
el tono de poema.

*(hermosura)

MUSCA AC FLOS

Divina flor
conoció al cruel abejorro.
Al vuelo sonoro
preguntole la intención verdadera.
-regaladme la dulce savia, para llenar el loco folio-
Ella no opuso resistencia.

Flor lo hizo de gloria.
El enjambre no era lo mismo,
reconocido por el rostro de hambre,
sus compañeros escuchaban respuestas.

Al tiempo cuando flor
en la cama marchita,
visitada era por su usurpador,
muriéndose le dijo:
-mis disculpas, ya no podré hacerte el amor-
y el abejorro murió…

10/14/2008



VI
(EL DISCURSO POLÍTICO)


Entre los discípulos jóvenes de Zaratustra
Existía un grupo muy poderoso y conflictivo
que manejaba enormemente las bondades del lenguaje,
Por lo cual solían formar entidades en las cuales
gozaban del pleno dominio de sus seguidores.
Ellos eran los políticos contrarios al sistema imperante...

Una noche uno de estos muchachos (lideres o dirigentes, como les llamaban),
estimulado por la gloria del ser escuchado por la masa
Y el agradable sabor de un litro y medio de vino
Cuestionó a Zaratustra, y le preguntó su tendencia política...
Acusándolo, incluso de nazi y de fascista.
...y este respondió:

En los asuntos de política intervengo
Con delirantes rayos detrás de
La cordillera.
recojo unas armas y ....¡cuac!
A muerto la mismísima Maria Magdalena.

Yo cargaba una bandera,
Al igual que tú.
Recuerdo, que dije varias cosas
De las que me era necesario retractarme.
En el fondo vivo...

...lejos del livor absurdo
de ciertos pobretones organizados
en el encuadre teórico
de viejas luchas perdidas.

-YO SOY UN POETA-

Por sobre la crítica fundamentada
Referente a la homogénea masa militar
Plebeya y ociosa
(tanto, como para vivir trabajando)
que emite chillones
voceros con guitarras afinadas.

En los asuntos de política:
-la guerra,
El autobomba,
la sangre de la burguesía,
La sangre de los muertos,
la sangre de los militares
De ambos bandos.
Me parece elegante.

Yo tomaba cerveza mientras sufría
De frente a mi verdugo que me torturaba,
Apareciéndole poemas escritos con un lápiz azul.

Pago todo lo que se me cruza.
En el fondo,
si no se puede comprar se tiende más a
-Ser humano-.

Yo me pregunto hasta el día de hoy:
-¿dónde lloraran los perros?...

Porqué en realidad me importa muy poco,
por un asunto de respeto a mi prójimo,
si éste se pudre, si es pobre, si es rico, si es feliz etc.,
lo que él decida con respecto a su destino,
ya que poco a poco he ido perdiendo la compasión
y el interés comunitario
(por motivos netamente existenciales,
por lo cual no se me debe en ningún caso juzgar).

Para mi existen sólo dos bandos
la derecha, la izquierda y YO (todos igualmente tiranos).

TRANQUILO HIJO MIO:
LA REVOLUCION SE DA EN DOS FRENTES:
EN LA REALIDAD Y EN LA VIDA.
“transformemos el mundo dijo Marx, cambiemos la vida dijo Rimbaud. Para nosotros, esas dos consignas se funden en una”








(canto sexto de “Yo soy Zaratustra (viajes al país donde profana el poeta), 2006”

LA MUSA DECADENTE
(soneto a Carolina)


La dulce Carolina era una loca exploradora
El alcohol es nuestro compañero y cómplice.
Gustaba de la bohemia, no importaba la hora,
En verdes y naturales nubes de humo y goce.

En largas y blancas líneas de dureza,
El sueño miraba y jamás nos reconocía,
Para su burguesa familia era la princesa
Con el corazón cerrado y el alma vacía.

Carolina sentía atracción por los delincuentes
Frecuentaba lugares en donde se reunía la mafia
Plazas oscuras, ghettos y bares de mala muerte
Donde las fiestas no paraban ni cuando el sol nacía.

Vivíamos felices en una eterna verbena
Dolores de cabeza, vómitos y delirios...
Y todavía se ve linda camino a su condena
En esa lúgubre caja rodeada de cirios.

(De desconfiguración, 2005)

LA ESPOSA INFERNAL

Blasfemias, palabras y símbolos morales
Asco, embarazos no deseados, histeria
Respuestas en los libros
¡has algo por la vida y calla!!!
Mujer costumbre, hambre,
frustración de deseos
obligación
presión
soborno estético
mañana igual al ayer que no acaba
tiranía
iracunda carcelera de mi fluir
¡detente, tus llantos y manejos!!!
Esta sucia caja que no nos pertenece, silencio al orgasmo infinito que me provocabas cuando no me amabas y eras fríamente lujuriosa y melosa...
...........................................me odio cuando niño, yo me enamoré de ti
deseas algo durante toda la existencia
tenerlo es botarlo a los eternos basureros de la muerte segura
vomito en los vestidos de las novias
en las argollas que recuerdan el nombre
........................................................................del todopoderoso
en la –responsabilidad-
¡vieja blasfemia de obispos!!!!!!!!!!
Sinceramente amaba más la noche peligrosa de un rápido coito en los gastados sofás del salón principal......
Ahora me odias y me presionas con esa loca idea de que te pertenezco
Ahora me odias y me persigues con tus arañas y tus venenos
Ahora me odias y lloras cada vez que me cruzo en tu vera tal como soy
.........................................................................viejo, vacío y borracho.
Todo un genio de la ciencia.

Y tus cómplices flemáticos que son mi sangre y la tuya heterogéneamente dispersa en manipuladores de primera clase...
Infelices que desean ver la mentira repetida y a los poetas colgando del cuello
.......................................................................estilo François Villon
esas personas que hablan de una felicidad eterna siendo la comilona de furiosos gusanos hambrientos...
los que me llaman:
malo
irresponsable
injusto
bazofia
etcétera
y profesan delirantes ideas de felicidad y conformismo.
Perdóname amada compañera de múltiples caídas en barrancos
La vida es una rueda asquerosa
y la vida es esperar borracho la muerte a manos de una prostituta colérica...
todas esas canciones de Ismael Serrano
que hablaban de romances aventureros y transitorios
eso es muerte o vida
da igual
..............................................................................cielo o infierno
la realidad se construye a través del lenguaje
aprende a hablar
que yo estoy saturado por la necedad de estar esperándote en esta sucia casa mientras tú ganas poco dinero trabajando mucho....
y estoy gozando mientras imagino al próximo bastardo que te va a desear hasta que te conozca de verdad...
cómo yo te conocí


(De desconfiguración, 2005)

*HERBARIUM

Pulcros son los nuevos espejos,
de fondo infestado por arroyos sangrientos,
se brindan las carcajadas a los bríos calmados
y la toga verdosa de los suelos nos ahuyenta.
Figuras en las pieles se contraen
y se expanden, entrelazadas las sombras
de todo arquetipo.
En el sol derretidas las profundas miradas,
ninguna guerra incrustada en los anillos del monarca.
Paz y voluntad: ceder ante las olas sigilosas
del centro siempre desierto
tras los charcos malditos.
Amparada, eres hembra, con tus frutas deliciosas
en los escondidos subterráneos, los orígenes
del delito. No odiaras a los jueces ignorantes del placer,
porqué paz y poder en tu humo se desliza. *(Herbario)

10/13/2008

LES FEMMES

Ciertamente vosotras elucubran
con vuestros velos afilados
la manta transparente que las separa de una madre
preocupada y vaporosa
porqué de antes
sabe bien
que los hijos siempre tenemos hambre
de sus piernas robustas y antiguas.
Y valoran el esplín endógeno
más
que los cortantes decesos de la ilusión;

quisiesen ver en los ojos tergiversados
de un amante
el guante de seda perenne
que abofetea despacio el ritmo recalcitrante
de sus caderas añoradas cubriendo las manos
del futuro que tan incierto suele
ser un manojo de soles y ovillos
de aquella confusa lana de oveja negra y desquiciada

exprimiéndose en la vejez más cotizada.

Y yo a ti, TE QUIERO
tener por siempre
cual lo que ves en mí cuando te adoro.

Cuando te recojo por ahí
después de haberme borrado de todas
las fotografías en las que me besaste

con la pasión de la viajera
que siempre retorna a su único hogar.

VATES


Tú amas, si el amor
en su absorto fundamento, se esconde
vanidoso en la piedad de la mentira

como yo uno a los fonemas en un gran absurdo
contenido foráneo de explicaciones obvias.

Y la muerte colorida y puntiaguda
con su filo exorbitante me encuentra
y me

rosa

para ponerle alguna flor a las disertaciones
de mi odio más purulento que antes.

Así te canto borracho cual un tétrico
pajarillo que trina erotizado

en el borde celeste que es un final
de cuento blanco y un azur desconocido,

el mañana más incierto con olor a estrella

y si son ellas las que emulan montañas tal vez
sólo la baba hace llover sobre ellas
cuando braman lucidas
y se ponen anillos y cojean y gruñen,
y traen mitos al mundo

similares a los que follan desaforados
cual unos elefantes morados escapando
de ciertos ratones reunidos en una de mis prosas
altaneras y desconfiguradas.

S'ÉCOULER


Pasa aquello, el frío,
la plata: argentoso mejunje volátil
se acaba mórbida y a la vez idílica
composición de mis letras para Ella,

pero qué, suprimiendo los símbolos
de la pregunta en busca necia de la premisa que ha
sido, acido.

Por eso felicidad: psicotrópica
soledad que rima lejos de mi Zara

en la calle negra de mi vida
que sigo cual quimera resbaladiza
que se camufla en el viento de mis noches

terribles como vestidos de novias en jirones vagos.

Y no le hablo. ¡Se ha tragado mi lengua
tantas veces, roja,
que agoniza crónica!.

Sucedáneo de ideales de las mafias
que hacen que te tema fuera
y me entregue a tus calculados pasos pequeños
de mi mano al futuro.

Mas si éste fuese una imagen
adelante ,
un simple final del mes del año,

no quisiera ser yo lo último
que dejaste caer una noche

al ayer más funesto.

SEVEN


Sin llevarme un trofeo,
sin plata
comienzo a curiosear la fuente
en busca de metales de carne
y pelo largo de mujeres.

Más solo que los taxistas errabundos del centro.
Mi voz es un rectángulo necio
reflectante a la vez
que dicotómico y complejo. Sigo
escudriñando tesoros haciendo socavones con el falo.

Y no quisiese la transacción de la suave miel
que deviene de esta letanía graciosa.

Estoy varado en el bar
consumiendo la mirra de la mezcla
de etanol y alquitrán: homogénea y precisa
alquimia dura y desesperada.

Y espero un abrazo y un beso puro.
Y mi vientre se hincha tras meses de comedias trágicas,
un embarazo siniestro y loco, prematuro
sin estro ni brisa

cual los pavimentos hostiles que fermentan
mi ansiedad

y pueden darme muerte a la vuelta de la esquina.
Así como se reconcilia la patología
con quien asume los hundimientos infantos

como cuando los alfiles cromados acechan
los básicos movimientos de la reina caliente
anhelante de besuqueos brutos y fanfarrones,

espeso y torcido, tenue parecido
a una mariposa que brilla en la postrimería

desconocida y lóbrega, su perfil
iconoclasta y póstumo

lejos

de todo aquello que pulula

y considero lo ridículo de la competencia
la vulgaridad de la bohemia miope

y me voy a correr

una paja manufacturada con rosas

reflexionando lo pobre que me veo
en sus ojos ignorantes y beodos.

10/03/2008

SUCUBO


Hay un pasado. Hay
unas rocas, un caballo de colores
que se sienta y se para de manos,

una estrella que cuelga de una cadena
en una órbita dorada. Hay un día.

Hay una noche en cada palabra que tuesto,
que doro en tu aliento
de hembra de vida, que camina por mí
y ella me mira.

Hay un bloque de hielo en el vaso,
en tu beso escondido, en mi nombre
gritado por el amor y la furia, en tus caderas,
en su cintura envuelta por el marfil negro de mi duro brazo.

Hay un lamento. Hay una lágrima
que me surca la mejilla y me ladra en el oído,
que me sigue de rodillas y sangra por la lengua.

Hay una puerta. Hay una salida? En tu pelo,
en tus pecas, en tus arrebatos de vieja poeta arbitraria.
Hay una mañana? Hay un futuro en tus pasos hacia mí,
en tus caricias de madre que suplen mi hastío,
en tu vestido blanco y en tu asurada braga pequeña.

Hay leña en el fuego. Hay fuego en mi bandera de lucha,
mi bandera invisible que corre por el viento del vaho
de algún demonio que me sigue. Hay un ángel
en su monstruoso aspecto de diavlo,

hay un súcubo que me sirve de bastón cundo giro.

9/26/2008


vA veces, las voces
han sido golpeadas, miradas
de frente por lo final y lo superfluo:
se llama vesania, la besaba
antes, le decía “quédate
a morir, no temas
más, por favor!

Por favor, no seas tan cobarde”
Y ella, eso
no comprendió.

La suicide,
para que jamás volviese a verme…

Para que dejase por una vez
de sufrir.

9/20/2008

DE: LECCIONES DE POESÍA

El recurso para que la pena
y la alegría del olvido programado, valga
el papel, el metal y sus viejas fauces:
es la noche que corre tan veloz como la noche

el flujo natural de la sangre de esta pluma de serpiente
que pulula por los afluentes de la nada
cual si buscase las figuras más sublimemente de los NO temores
de los NO culpas
de la realeza de la soberanía de los hechos
que no son la biografía ni los nervios que la hacen
girar sobre una melodía de cotidianidad
escondida tras los oleajes de la
(ir)
racionalidad
de la
(in)
cultura
de los hombres de las casas gemelas
de conforme rostro exangüe y doliente
tal las espaldas de las ilusiones que sin vestido hacen gozar
los escapes del terreno baldío
donde no puedo ser yo
y vivo la vida
de todos
los nadie.

RETRATO BORROMEO


Estoy hecho de la casta de la mirada
estancada en la pose de la pirámide.

Una geometría precisa que irrisoria flota
en los afectos melancólicos. Sufro la letárgica lógica
del futuro inexistente; a decir, el presente
prestando espejo al deseo de las neuralgias.

Un panteón caminante que se choca en las alamedas
con tumbas de toda clase
social, cual un enorme jardín de flores de piedras,

que ríe, que ríe
a lo lejos en un punto demasiado cercano al otro punto.

El deseo, atribuye la letra
que bulle en la libertad como lo parecido a la libertad
que una inorgánica experiencia de cerros
que miran omnipotentes.

Y a veces vuelvo al día de chuparme
el dedo del alcohólico pie,
y me lo fumo rojo y dilatado,
y me lo jalo eufórico y mutante
y lo penetro, lo penetro
millones de millones de veces en su fórnix
modificado y foráneo, y lloro y lloro,
me aunó a los vanidosos y a la revolución y a una amante loca,

cual si tratase de comprender los fragmentos
de la arena de los multiformes países; sufragio
de perfil el pasar tan neutro.

Y si bien el casco invisible me protege
que me rompa el rostro fruncido,
y se quiebre mi espalda cargada de un acero
forjado de genes,

mi aspecto mesiánico se licuó
en un litro de gases nobles arbitrarios y déspotas.

He devorado estas hojas como mi vino estas hijas
he devorado, la sal de una hembra distinta,
como lo más conocido por las multitudes;

he pisado el sórdido palacete y lo extremo
del caído cuando sigue cayendo,

como quien camina por una casa en las nubes
de unos padres de lo humano y lo pervertido,

teniendo sexo oral frente a la pequeña Electra.

CAMARERA


Más que tus tetas amo
tu culo cual un beso
en mi boca absorbente de los hilos
blancos que le brotan a tu conchita
que imagino como una moqueta y pequeñita
tal un bello arácnido asesino y azabache
que de un orfeón de mentiras proviene
fragante a la vida y es menor que tu boca
llena de lenguas
para distensarme
la endorfina elástica de juventud felina,
gamberra, malvada,
anónima y excéntrica por la curva perfecta
que deviene de tu fina espalda,
mi camarera zorrita.


(Escrito realizado sobre una servilleta de papel manchada con cerveza)

CARENTE: EL LOCO INVERTIDO


Inconsolable, nuestro
amor es, una quimera
sin alas, en las bocas
cobardes, mudas para el futuro,
y necio de oídos que te reconozcan
yo, mía,
tú, tuyo.

Asimismo de ninguno el sol
refulge en los secretos que son
los sórdidos antifaces de familia,
de completas y nauseas
vigilias del dolor de no ser
yo tu pecho: tu almohada de peces
oníricos ejecutados
al m a r.

Mas yo soy terror
vista roja

para el vejamen vincular de la sangre misma
de tus venas azules con las que amarrabas
mi espíritu de violento
a los recovecos de la incertidumbre de tus días
al lado de algo parecido a mi,

llorando hiel cual si azúcar
fuera!

Y sin ser piedad lo que obtienes
del golpe que te doy
orgullo purísimo de tu ser iconoclasta
dejo de ser yo, para ser
todos, todos los que te van a follar

cuando estés borracha, odiándome
por no estar en tu repisa
junto a tus ridículos osos de felpa
que cada lunares ciclos aparecen degollados
en el basurero de tus impulsos.

DE: REFLEXIONES SOBRE EDUCACION Y POLITICA PREPSICOTICA

“Creo que si los demás NO ven lejano lo que veo yo, gracias a mi acercamiento a un área particular de la ciencia, a decir, lo social, se haría menos disímil el dialogo entre los sujetos, la comunicación necesaria para llegar a un consenso (o la utopía nominada democracia), ya que, producto de la asimetría conceptual basada en la desigualdad del lenguaje fundamentado a su vez en la desigualdad educacional, será muy difícil que cese la desigualdad del pastor, independientemente el color (bueno o malo) de las intenciones de éste, con las ovejas de siempre.”
(PAVLO ZAMORANO DUVAL)

COLORINA


Tu rojo
cabello que ampara
la luz de tu carita pintada
con alegría foránea
a la ávida mirada que te desea
atrapada
en la idea distante de una tierra difusa,
ininteligible y ecléctica
en mi pecho recóndito
desde donde emerge el huracán que canta
casi absurdo como un orfeón
palpitante de angelitos que se caen
por mi boca
que suspira las horas rebosadas
cuando te alejas de nuevo cual cada día
que pasa y crece, CRECE
como el deseo de contar la historia
de los puntos magníficos del cúprico concierto
de la beldad de tu cuerpo abstraído
en mi planeta personal y tuyo.

Yo quiero pensar
las mañanas que nunca
despiertas
acogen mi paso
atorado y siniestro
en su espalda encorvada
con la lluvia convexa.

Deseo posar
los pétalos brunos
sobre el refulgente mañana
del espacio tuyo, tus pestañas
carmesí que delinean tu tierno atisbo
guardián e íntimo
de la reina roja
que eres.

9/16/2008


CARTA DE RENUNCIA

Ya no tengo la espada: qué naufragio
derritió tales escalpelos de sociedad.
Y me consterna la trinchera que abrí
la mañana de mi bandera; ustedes innobles,
ingratas ovejas de panza rellena
por las cuales mis lagrimas curaron la sed
de vuestras crías informes, enfermas de pánico;
¿me pagan así? ¡aquello no es
el dinero que me deben!,
la tierra que me prometieron los viejos
dioses embalsamados; tristes ovinos cruzados
por la saeta, homogénea mezcla de nada con pasado,
viles esperpentos de la soberbia ciega y prepotente:

¡Yo ya no lucho más por vuestras bocas!

CARENTE AMO

Donde convergen las nadas
sin adaptarse, no es necesario
pensar en el hogar lo sé
más que tú quejándote absorta
de que yo hable con esta lengua
difusa y alquimica de estos sabores
noctívagos e irresponsables pues
no son responsables de otros.
Es fácil confundir-
se, querida
piedra en un mar de bazofia de oveja
vieja y muerta,
mas debes saber que yo puedo ser
del ideal, lo ideal.
Mis marañas son azules
reflejos de lo querido por el mar y el oro
por la foresta y la risa
por cada hija e hijo que puebla
el futuro carmesí del amanecer que soñamos.
Si conocieras la muchedumbre
(la hambrienta…) de mañana,
la que no te espera más.
Para quien eres sorpresa
la parte superior del tiempo bípedo,
la espera exagerada en sublime
paradigma abstracto del devenir
sabrías lo que es la familia agonizando
el valor letal de los cachorros de leones
vapuleados por manos acaudaladas y Judas,
el dolor de una palabra muerta
pudriéndose en la garganta
de un pueblo completo y decepcionado,
el miedo amarillento que alumbra el TV
en la pared de madera.
El mendrugo albo y celeste
de una esperanza caduca.
El sabor de la drogas
cuando saben a nihilismo,
el peso de las deudas que no soporta
ningún héroe con superlativo,
la ceguera autoinducida por el suicidio cotidiano,
el engendro malparido que escribe una absurda historia,
si supieras el valor de este hastío
no pensarías tan mal de mi alma,
sabrías que estoy en extinción,
que soy lo último
más parecido al arquetipo
(de un dios amigo).

9/13/2008


FOTOGRAFÍA

Veo sus imágenes estampadas
y sólo
luces afloran al momento detenido
valioso invento la memoria fuera de las estaciones
suburbiales y periféricas del mnémico detalle
sutil y magnánimo;
mas sin tocarla calida, suelo
sentirla de nuevo diciéndome que todo
va ha salir como el cuento que se acabó
también tan bien
como los agasajos que le propinaba
en las puntas abstractas del faro
en la Serena
punta de su pequeño y rosado
pezón entre mis labios.

Y que hablar de su aroma hoy
insípido e indefinible de lo que palpé
con los sentidos abiertos sobre sus abiertas
puertas de la vida misma en el lecho
y hacia el techo de su mínima habitación oscura
desarrapada e infanta como las leonas que froté
con el vaho melancólico de la nada misma
cuando soñaba sólo
esta podredumbre que exhalo
que veo nítida cual la imagen
hoy lejana,
que tatuada a modo de remembranza ilumina
la pantalla de una absurda cámara digital.

bruta

Pálida ya no
tan esmirriada como las promesas
que haces oculta al territorio
que es mi lamento insondable
de concejos caducos
de anomias celestes
medio a medio
de calle en calle
cual los cigarros apagados sobre ellas
difusas
las miradas
taciturnas de una angustia
inducida cual los lentos aleteos
del trabajo al hogar
impropio
a lo ajeno del edén a lo perdido
de tu cuerpo a lo que sabe
cada línea amarilla
o blanca
sobre la antártica tarima
de mi vida sin ti
en las desiertas avenidas
del carcinoma peatonal.

DESÉRTICA MÍA




De sus hilos dorados: blondas
de toda la savia que bebo
en su cuerpo, las verbenas petulancias
de tiempos carmesí, la hierba de metal
desahogado de sus ojos verdes y rojos
como territorios donde crecen las almendras
y los amores sin forma
cual todas las estrellas juntas en un abrir y cerrar de labios;
y esos labios, siempre quise probarlos de miel,
su crema textura vehemente y límpida, humectante
y sabia, su boca de palabras dolientes de júbilo,
su boca que disfruto como si su alma me entregara
con cada una de sus lenguas
hablando de frente a mi boca.
¿Y qué escribo en su piel, en su cuerpo?:
su cuerpo que es inteligente, ruidoso, curtido
en todas las artes y las místicas reflexiones,
en todos los países y los colores inexistentes,
su cuerpo que ansío mirándola furtivo y sutil,
como cuando la dejo de ver y pienso que es ella
acompañándome como siempre,
oh! Soledad, mi Soledad,
Soledad bella, Soledad compañera
de toda mi vida y toda mi muerte.

9/07/2008


RECUERDO DE VERANO

En el verano las piedras
confluyen al mar, se hacen los locos
recuerdos del oro: miro
el refulgente dorado de tu cara.

Niña sombra que rubicunda robas
las almas de los pobres; ojos de sal,
esa cuadriculada ágata de tu traje invisible:
-me dabas las manos-,
esos pequeños recovecos lluviosos
de tus piernas graciosas
cual los corazones de tu pecho de pajarito
bellas montañas de cremas y escarlata ónice.

Yo te bebía
de dolor la espalda: no recuerdo
el ayer con los hielos del metanol plateado.

No quise volver
mis estómagos al mundo; cuando salimos
a comprar las latas de cerveza,
yo y mi amigo infernal que no calla
en mi sien
mojada
cual las cenizas del pubis amarillo.

Pensaba en el camino profundo
mientras marchaba por la nube del palacio,
te recorría despacio con tus uñas en mi lomo

como un animal noctívago que renuncia
a sus nervios en un charco de miel alba.

Y me callaba, me callaba
de nuevo
mientras hacia otra cosa
lejos de ese día.

SUNDAY


Te diré cuanto odio
los domingos,
vergeles florecidos peripatéticos y flemáticos,
burlescos y verdugos, con familias
constituidas recientemente al inmaculado desliz.

Las niñas de
rosa con un corazón de butano,
volátil, falso, manipulando
desde pijas los falos sórdidos de sus matrices;

las plásticas esferas
de los niños descomedidos, ambiciosos
emulando al planeta
en el que viven escapando, tan vinílico
y frágil como la psique primate

colgando
de los árboles destruidos de la alameda.

Las mujeres
con el útero en el esternón
o el maxilar, soñando
lo que no poseen con la baba entre las piernas:
unas fauces desproporcionadas,
añorando algún vehículo
que les dignifique la cabeza de pollo,
un vestido de moda que esté bautizado
en el nombre de la plusvalía humana y nefasta…
Los helados dietéticos,
como odio
el último día que no es
mi último día.

8/25/2008


Cuando miro la superflua,
abismáticamente, espiritualidad
del monte de la piedra, aquel largo verso
pulula fuegos neutros
entre el azur y otros aspectos filosóficos y gamberros.
Y camino por la letra A, bien yo:
bien nada, nada que nada
por aromática burbuja insípida del ideal heredero.

Lámparas rojas son las lágrimas del encanto
que finge, cromáticamente, los momentos
de la paz del momento.

Lloro en mi hombro de nuevo

¡¿Y qué ángel espero
en la lóbrega bóveda del futuro?!

El gran día, más o menos:
+ó – simbólicos
y dicotómicos payasos de los pasos
que tambaleantes rozan la asfáltica
promesa de algo original.

Sibilina causa del odio y sus matices
lumbreras: besan mis labios
como si nunca la pauta determinase
la paternidad caducada del rey.

Y con v e r s o
de la causa del sufrimiento;
una especie de política de neón
que se prostituye de papel y metal volátil.

Grandes lomos botan por la vereda
un dogma metafísico, un espasmo níveo
cual las tardes escarlatas del Norte
y sus espectros cancioneros y moribundos.

¡Y mis palabras son la calamitosa
riqueza de un dialéctico soplo
del mar de un lugar diferente al ovino!

Colgado al estilo primigenio de un nimbo
de una diadema de alimento-flor.

Mi madre muerta
le hace el amor al onírico
espacio donde bailan mis promesas
la lesa realidad
de un mal chiste, gracioso y negro
cual unos ojos cerrados, de niño,
por cierto. Todos nacemos antes
del paso primero, por lo cual, el camino
no es
una omnipotente
voluntad de la natura multiforme.

Esos atisbos son mil metralletas
que no saben hacer el silencio jamás.

La guerra que libero
financia los vómitos que decoran
aquella tumba que cubre el falo menguado
de los besos reales de la realeza del oro
que conocí mil veces más
que el empedernido medieval coterráneo
del terreno sagrado que ha soñado las noches
calidas del útero imaginario
de la primera mujer de la vida
del hombre.

¿Cuál es la sangre
que brota del suelo
de mi padre? Y

¿Dónde contiene el arroyo
donde diviso un rostro parecido al que creo
tener puesto en la boca?

He surcado los millones
de puertos de la lujuria en bidón.
Zalamero retrato de un infierno pausado
que me pisa la sombra en la memoria
del faro de Serena y Lo Prado.

Y la delincuencia una manifestación del matraz
que alberga los grados de ónice
que me calculan el amor de los recovecos del pasado:
cordón de nervios que desahucian mi vigilia
y el calcio abstracto que me sostiene en las nubes
cual un ritmo aceroso de pulsaciones y enigmas.

Elucubré los días con los ojos
en un allá: patológico método
de mundano devenir.

Y cuando llegabas siempre
tarde con tu cara de extraña,
y era desconocido por los trapos
que me cubren el alma,

una pasión sublimaba los violines
que hoy
suenan en mi soledad de vidrio cuproso.

Viví todas las vidas del pueblo y el burgo:
ave histriónica arrastrada por las yuntas
del Gran Otro, igualmente subyacente
al espejo donde miro taciturno
los puntos cardinales del esplín y las risas
caóticas de la esquizoparanoide
subjetividad de las culebras novicias
que ofrecen manzanas por hábito de inopia filogenética y maricona.

Cuando miro a mi lado,
la parca sonríe perniabierta
de púbicos lácteos de ácido desoxirribonucleico.

No hay capital

¡no hay capital!
Como concepto y llamas,

empero, compro los cereales de la carne y el olor,
del dolor y la lucha.

Todo por lo cual, llevo en mi bolso de cuero,
hojas y hojas
de los árboles trastornados que se me caen de la boca
cuando paso por el frente
de una
mentirosa y vieja sanguijuela hocicóna y maldita.

8/24/2008

GRACIOSA NEBLINA


Y soy la oscura, acera,
bruma del ocaso, que ampara
los detalles estéticos de un nirvana desconocido:
¡transmitido al id!,
desquiciado
por lo dañino de ciertos animales
nefastos y siúticos, lo nocivo
de las palabras ahuecadas de la musaraña
horrible y falsa, que me chupó
la sangre y la pena. Este despecho
descorazonado y peripatético espesor
de la antes
mencionada niebla
que viaja en derredor.
Este exilio, este planeta
de mandriles acomplejados por la competencia,
por las proyecciones,
por no conocer los espasmos directos
de la emoción bien definida,
bien nítida,
bien intencionada,
hermana y camarada,
compañera y savia.
Este mismo guerrillero que cae
y se levanta, que cae y se alza
con más vigor que vuestras zapatillas de marca,
con más rubor declarando su color,
con más espejos celestes de amores increíbles,
bellos, sublimes, mágicos.
Todo
bajo la neblina densa
que camina
esta noche por mi rostro
triste y contento,
alegre y burlesco y orgulloso
de no ser feliz:
porqué
¿qué clase de idiota podría ser feliz
en los últimos jirones
de esta absurda derrota sin final?

8/17/2008

AMENAZA


Ya es tarde. Que bufa secuela,
este domingo fatuo, me he dado
cuenta el real matiz
de la senda insociable.

Yo no tengo lagrimas, ni flores,
ni frutas, ni colores:

los maestros me mostraron que nada
es cierto; fosas nihilistas de metafísicos rabiosos

que babean
en la entrada de la casa
de remolienda.

Nadie puede decirme una palabra chocarrera,
una inopia semántica
de gusanos
y viejas de mierda
con olor a pachulí.

Nadie puede dirigirse
hacia mí
sin antes prometerme ser

historia y savia.

8/08/2008


Cuando caminábamos de espalda;
uno contra el otro, esas guerras
que se ganan y siembran
el día de después: la alegría,
abiertos a diez mil dagas
los pechos saltaban un ritmo cardiaco y melancólico
cual un festín enemigo,
magnético de circunstancias graves, esquemas de acero maldito.
Y como la hoguera exagerada del átomo partido, deshicimos
los metales que cortaban
nuestro amor imperfecto y sublime
y conocimos los zapatos puntiagudos de la victoria,
por lo menos; aquel dolor prometido
por cavernas adornadas.
Fuimos los amantes
y los niños en del vergel.
Todos tus trajes eran tan azules
de mi erotismo en tus piernas,
¡Mátame! Me salpicabas
con tu palabra en la sien cuando poseído
por el mundo estallaba de neones
sobre mis hombros de hierro perdido.
Y siempre fui tuyo,
como hoy y esta hora
que le aparece en el vientre al papel de nosotros.
A veces amo el odio
que te tengo cuando yo soy tú. Amo
hasta tu adiós
mentiroso y sus maletas ociosas
de un reencuentro de destino
y sus albañiles besos por la piel
de nuestro cuerpo fundido
sobre las camas del planeta
que es nuestro y no nos pertenece.

¿Cuántas veces hemos sido
aquel poema que retorcido
se expande a los prejuicios
del deseo insano de los demás
por poseer tales tesoros?

Sólo tú sabes
como es posible comernos
la sangre: ese es el pacto
que nos ha hecho familia, mi querida bruja,
en la postrimería
del ayer y la noche
eterna de este resto que habitamos
después de los “nuestros”

¡Cómo es de absurdo el telón
que nos cubre
el horizonte que sobrepasamos
sin hacer nada!

IRONIA (1)


Y si elucubraba cierto ensalmo, pensaba yo

de frente al esqueleto barbudo de aquella pobre

alma tan nimia como sola,

¿qué valor le asignaría,

diferentemente, a su mugrosa realidad

de asfalto y mendrugo?

Si a veces se confundía su voz con la mía, hilarante

de situaciones difusas más inciertas que los recuerdos

vagabundos de ID,

era producto de la viciosa escapatoria

en los brazos emplumados del narcótico

apropiado

para cada quien y su tiempo que corre

en frecuencias de soles distintos y sin días

definidos por barreras permeables.


Quizás aquello me hacia volar en su dialecto

particular de suburbial engendro de la política

democrática del infierno

en el que su madre se embarazó en la primavera

misma de los designios de los negativos filósofos muertos…

Discurría su discurso frenético del hambre

de sus pulmones y los centros más nerviosos

de su desecada dermis de esmirriado haragán,

todo por la pasta, por el blanco

clorhidrato diluido en la bazofia

de los rancios madrigales de algún insecto baboso

por la química nefasta: alquimias futuristas

que anteponen la muerte a la desesperación

revolucionaria de los corazones oprimidos

por las bandadas de pájaros malditos que chupan la sangre

capital del sudor del obrero que solamente

puede robar

el valor de las sociedades estadounidenses de la risa misma.

-¡Que ironía!- le gritaban las ratas al paso

neurasténico que daba por la barriada de su arrabal

trasgresor de toda ley de socializados

autoritarios animales de protección burguesa,

al verle pasar tan difunto como su alimento

subterráneo a los pies de una roca metafísica

con una cruz ladeada.


¡Que ironía! Pensaba yo cual si chocasen las sentencias mismas,

que aparecen en el papel albino de mis observaciones taciturnas,

en mi sien dilatada de metales parecidos a la leyenda del nirvana

y las reivindicaciones del mundo de los pobres diablos

que mueren todos los fines de semana en la vereda

de las iglesias evangélicas y los bares clandestinos

de los magnates soberbios que chocan

sus copas de champagne contra la pellejería

de la cotidianidad de los vencidos.