2/21/2010

MAGNUM OPUS


Existen en el viento
los padres de la caricia
en el momento del átomo
donde el humano se pudre
y hace volar el cabello
que encabritado determina
escoltándote hasta las leguas
del olvido escurridizo.
De pronto el ser se encuentra
un palacio del todo ajeno
para jugar con las princesas
a la realeza de lo cotidiano
y sentir por ocho horas
la extensión de las quimeras
que decoran la existencia
con sus gargajos dorados.
Eso es el mundo propio
que escupo entre mis manos
un harapo de bohemios
que estallaron en el fondo
pariendo una utopia
sin plumas ni cabeza
similar al reptil lúbrico
que se hala las empresas
en tanto el cadáver flota
en los ojos de transeúntes
inmolados de nacimiento
imaginándose un convertible
que los lleve hasta la luna
y cuestionarle sus caprichos
poseer la solución
de la ecuación del infierno.
Que el Banco se ahogue
en el butano del usurero
y nazca fuego en el hielo
de la empatía comunitaria
recoger a un gato del suelo
y suministrarle antropología
para que evacue las respuestas
de interrogantes innecesarias.
Los árboles me mean:
hoy me nomino tolerancia
que los ángelus me vean
menospreciando la abundancia
y bajen del suelo y riñan
en la mitad de la democracia
y le cuenten a dios trismegisto
la discordancia de la justicia
y Él, enfadado, les diga
que –no ve con tanta brisa-
de la baba de los obreros
prendiendo cirios en las misas
comprando nonatas últimas
Últimas Noticias
que les giran el manubrio
derecho al sendero puro
de lo superficial y oscuro
que poseen las lapidas del cementerio
donde se encuentran las raíces
de la historia del mundo entero
difusa es la resolución
pero no quiero y si quiero
depositado en el colchón
mientras mueve la cola el Cerbero.
La injusticia no es ciega
tiene doce ojos abiertos
que lloran sangre negra
de la patología de los alienados
cada cosa llora a su manera
la visión coja de pajaritos
inteligentes que ordenan marejadas
remedando al sol huacho
que elucubra las tempestades
reprimiendo la política fatua
de cuatromilseiscientas
necesidades someramente básicas.
El 1 pone el porte
de lo que se espera del otro
el hedonismo caza tuerto
en las abadías del proletariado
y todo gira tanto
como un platelminto mareado
que me dan asco los besos
de quien PLANEA el futuro
y balbucea colgajos lacios
de inmaculados coprolitos
que representan a psique gamberra
de un vapuleado mocosito
perdido en la zona cero
cual el núcleo de la guerra
un fragmento de paz estructural
del gran mito o el zaguán
vomitado por convicciones cosmopolitas
iniciadoras de la humanidad
de la que carece lo manifiesto.

IN FIERNO

Golpeo la molécula

amiga de la razón completa

con mil vasos de licor

que aseguren inconciencia

así, duermo mejor

es verdad la tristeza

dos botellas de ron

y hasta el alma bosteza.

Han sido varios días

de recordar el amor muerto

aunque el olvido es mejor

la remembranza es espesa

el vaso ya se calló

y su voz retrocede

veintiséis imágenes turbias

que al diablo conmueven.

El astro ya se metió o salió

equivalencia: neutralidad etérea

calificada como histeria

cual ausencia de corazón

en el mediastino del universo

una fractura en la confianza

del devenir eterno.

Por eso te odio

y te dedico el infierno

para que lo mires desde lejos

cuando estalle mi alegría

puta malagradecida

enferma de complejos.

2/03/2010

ANATEMA


La conciencia de la muerte domina
el espejo del tiempo donde mi Imago se proyecta
en el infinito utópico que me corta las venas en este momento.
Es decir, estoy muerto y los gusanos que me cuelgan entre las piernas
seducen a mujeres que también adoran el panteón idílico
de lo que jamás sucede en las relaciones de pareja.
Los recuerdos están en un peripatético estado
de nociones difusas que complican la percepción
cuando quisiese hacer uso de la realidad en el momento preciso.
(“estoy más enfermo que la muerte”)
El magnánimo temor de todo complicado
amante de la profundidad de la existencia tergiversada
se torna la sentencia de la maldición original
que marcó el cura en la mollera infantil y doblegada
cuando le chillaba a mamá por leche vinagre
y la sangre generaba enredaderas en mi nariz.
(Herede la soledad en su amplio berretín). -
Estoy más loco que la sociedad n o vidente, completa.
Me enamoré y me p r e ocupe y me cuestioné y viví,
por una mujer que solamente existió en mi cabeza:
filogenia arbitraria y neoliberal,
cual vísceras innecesarias que componen mujeriegos socialmente valorados.
Hoy, derechamente me quiero tirar a la inmensa basura.
Ni siquiera quiero esta bala cromada en mi sien,
la vetusta smif & wessun se ha excitado con las caricias que le he propinado.
pues considero que la susodicha metálica no se lo merecería
Mi neocorteza está tatuada con garabatos de frustraciones.
Este instante, contexto nefasto, embutido de extravagancias, marca mi destino
como una mosca muerta en el techo de la cocina
y nunca es día y me arden los billetes en las manos vacías,
y pateo a las mujerzuelas que no me saben acariciar
cual una vaca de burgués con la mirada eternamente perdida.
Ay! Que piedad me da la bebida
camarera! olvídese de los segundos mientras yo me desvanezco
en el bar asesino neuronas hasta que la muerte me separe..
Estoy soñando despierto cuando me tiro del edificio, borracho.
Siempre será tarde la noción de mis complicaciones.
Donde me dibujó el nigromante era lo único que brillaba.
Mientras le aparecen letras a mi desesperación surrealista:
si contemplase el lugar fuera del tiempo donde me encuentro
y madre me sirviera desayuno en la mañana.
Obviamente, está al revés el sentido…
ojala estas doce cervezas alivien mi agonía,
Dios me está mirando confundido y caviloso,
en su bolsillo una navaja Suiza se prepara para desenvainarse.
Me limito a llorar los mares contaminados,
la natura me masturba en agradecimiento grosero.
Especialmente, el pozo estrecho donde caí
enmudece las voces que mi lamento elucubra.
Ay! Señor, señor de los ateos,
regálame el dinero para cómprame el destino!

Cuando nace la excreción,
y la verbena del destino
ensalza el devenir de lo que solamente flota
en lo inmenso,
me he mirado en el espejo
y vivo solo en mi departamento.
La orfandad es la tautología de mis apellidos.
Me han violado las mujeres más viejas del universo.
En mi brazo izquierdo hay una serpiente que se come su cola.
Yo me jacto de lo efímero que la felicidad me brinda.
Estoy conformado por segundos múltiplemente volátiles:
los romanos me envidian mientras Anubis me menea el rabo.
Hay sangre en todas las paredes del edificio,
me perturba que la gente de vez en cuando me vea.
Aquella noche, en que todo siempre fue noche,
me enamore del sol
cual la quinceañera lúbrica que se embaraza de su soberbia.
Necesariamente el cerebro añora la química clorhidratica.
!Dime, señor, NO ES factible que mi existencia llore
en estas chorrocientas madrugadas indefinidas de domicilio?!
El desprecio de soma se toma todas las pastillas,
abre las botellas mientras la cedula de identidad abre las piernas
de una colombiana
de nariz tan albina como los Alpes del Averno .
Se considera la mañana:
el infierno es una fabula gamberra y chistosita,
se acabó el pan, se terminó la mermelada,
son mudos los matinales con sus bataclanas intelectuales,
el galón amarillo de gas explosiono
al acercarme desnudo escapando del vinagre,
las convicciones y las quimeras.
Cuatro kilos de azúcar no cumplieron su cometido
el aire es tan amargo como la remembranza del vencido.
Quisiese el diablo emular mi comportamiento,
sueño con elefantes que plantan sus cabezotas
donde no importa el esquema de la campana de Gauss..
Ni toda el agua de la tierra limpiaría la sangre de mis manos,
la estirpe de mi existencia se coagula en mis disertaciones.
Llevo tres días escapando de mi persona,
cuando me encuentre de frente con el jirón de mi vivencia,
juro!, que me piso los talones hasta sedarme los sentimientos.

11/15/2009


Los silencios que son las respuestas,
inexistentes
en el amor que tampoco volaba
en derredor de los antiguos secretos
que guarde silencioso en el infierno
de la remembranza inconciente infantil,
han explotado en sonidos que sólo oyen mis ojos.

En la mañana la luna miraba
desde el gélido pasado:
la noche de siempre,
la de las pequeñas quimeras,
quimeritas ociosas
inflamadas de libido negro azulado.

Tú, montabas en sus recios lomos,
mojados por tus piernas, ellas celebraban
que les jalaras los crines celestes
EN CADA SUEÑO TU NOMBRE SE GRITABA.

10/30/2009



VICIOS

Y mi nariz ansía
el latigazo albino de la euforia
evocada por la alquimia posmoderna
y su sabor a fierro reventándome los vasos
y formando el rosado orfeón
del plasma desconocido
en otros metales mundanos y veleidosos.

Y los subsuelos de la conciencia
deformándose en su personalidad
particular y variable
como la naturaleza postrera,
subyugando a los días cotidianos
de la melancolía imaginando su confluencia
en los animales puros que ya ni pululan
en las selvas del egocentrismo.

Y la paranoia,
esa desconfianza productiva de los gatos,
y los gorriones,
de los insectos más nobles que proliferan
entre las flores sirviéndoles a la vida.
Esa sensación filosófica de la autonomía sensitiva
que espera encontrarse en el espejo del tiempo
que no existe.

Y las mujeres aunadas a la entrada del ser,
decorando los barriales, las sombras, los deslices,
el amor y la maternidad
cual un juego evolutivo en el que siempre se espera
ganar el final.

Y la nada, un paraíso habitable
impregnado de prejuicios
que bien se limpian con cloro para seguir
siendo nada.

Y en mi mano la navaja, la piedra,
y el puño, y mi pluma estupida y una pistola
cargada con un crimen anterior,
decimos: adiós, nadie nos conoce,
somos libres como la paloma coja
que espera su muerte sin juicio,
como cualquier (oveja) cristiana.

10/23/2009

Kamasutra




Desalmado verdugo
la divagación que aprieta mi cuello,
un sitio eterno y punzante
que debajo de él exhibe el signo degenerado.
Sus ojos están hechos de lacrimosa esencia
y cada pestaña, digo la forma de la cuerda
de la lira erotizada, es un cúmulo de algas
que quisiesen esconder con su negro pudor
el arma creadora de los dioses cavilantes.
Empero sin lograr el cometido estético de la poética alabanza
del deseo sublimado en una palabra poderosa,
se corre y explota, en su danza coloquial
de lo íntimo y difuso de la imaginación morisca,
esbozando los satánicos iconos de seres extraordinarios
con miles de brazos
miles de piernas,
con lenguas perennes que ahorcan los bandullos.
Tengo en las manos la araña de la vida,
vigoroso instrumento la evocación de las figuras
férvidas y vanidosas de la hembra original,
empuñando en el vértice oloroso de las piernas
el centro donde confluye la sangre del corazón.
Cercanas montañas elevadas o no,
eminencias coronadas por la diadema rojiza
que se erecta hacia el cielo clamando por los dientes:
el mar de mi lengua le adhiere ese nimbo.
El camino dorado, esa calle de carne con el bache umbilical.
No sé si desciendo hasta llegar al origen.
La rosa del viento se ha desquiciado,
le dibujo la espalda sobre el esquema perfecto
que deviene el flanco irritado por el azote de la palma ansiosa;
he de besar también en su secreto. He de chupar
y transgredir los gametos,
siento su flujo recorrer los conductos
¡será esto el sortilegio! Le susurro
en el oído roído por mis vahos agitados
en su retaguardia humedecida.
Su respuesta es un grito que no oscila en los polos
del dolor o el placer, su grito es la respuesta de la muerte.

MATRIA



MATRIA

Constantemente al exilio
de la paz programada me arrimo
y, detenido frente al cristal del espacio soberbio,
sus romanos dibujan en mi lomo el seudónimo
del misérrimo tiempo que cambia de nombre.
Hay una queja empuñada en mi mano exploradora:
he de retornar al país subjetivo
donde se diluye la contradicción
y cualquier dicotomía
en pos de la lucha
de la nada
con el todo.
Ya lo sé, mujer, no somos las almas.
Una tormenta sin rayos ni truenos ni aguas:
el secreto paraíso sin nomenclaturas dogmáticas
que tu irónica e hiriente exhalas y llamas,
serena y melancólica, personalidad del infierno
y trastornos postmodernos progresivos mortales.
Me asomo en su frontera que es toda
la extensión de un vetusto castellano
desconfigurado y metafísico,
pretendiendo escandaloso trepar el edificio
utilizando las botellas para encender los precipicios
y recoger del cielo los frutos polimorfos
del árbol genealógico de la humanidad completa.
Voy a hacer que mis madres me aborten de antemano
y con mis sucios estigmas agiten las banderas negras
de todas las tierras que bullen la lagrima
conciben bataclanas y cabizbajos neófitos
a sabiendas de la calle y su amplio berretín
que derrite el concepto
popular
del asfalto.
Cada palabra será un animal inconsciente
cual la mismísima existencia elaborando paradigmas
para reírme un momento y que el momento se ría de mi
y genere una eyaculación retardada y confusa.
Serán de los valles las explosiones del átomo
mirado de lejos, años luz de los brillos.
Serán de los puertos los monólogos del mono iluso
que se asemeja al sujeto que somete al folio vacío.
Serán de los bosques los aromas sonrientes,
los humos filosóficos que, en paranoia, desenmarcan
sociedades malditas,
dado que cada letra son los puntos aunados
como cuando florecen los muros
y se limpian los jardines
del dios imperante que se viste de gala.
Es este territorio y lo demás no importa
yo me voy y regreso construyendo palafitos
que me sequen de mis ansias de dormirme en tus mareas.
Para ser yo siempre regresando a tu geografía.

9/30/2009

COLEGAS:


-!El pueblo no necesita psicología, necesita revolución¡

9/26/2009


La saliente gangrena ha sucedido,
volcándome hacía la floresta indolora,
en una sucesión fantástica,
tan afable que distorsiona los pasos
que la cantina me conoce a priori, el devenir.

Es extravagante el sonido insípido del júbilo constante,
de los nidos perfeccionados
cual una permanencia dionisiaca en el fuego;
la paz insuficiente
de la frontera eucariota
que define nuestras almas espesas y brutales,
el límpido catre de la fidelidad como un ave tornasol,
exhibiendo el plumaje espacial, solamente ante los ojos poseídos
del amante aislado bajo el árbol genealógico
que se erige en los vastos paisajes del cuerpo de UNA mujer.

9/15/2009


ELEGÍA SOCIAL

Con la percepción de cada tonel
o el átomo quebrajado aunado con sus gemelas
conformando el cosmos seminal de la carcajada malsana,
el rebenque imperial retuerce los límpidos lomos ovinos,
haciéndose de una masa abstracta insoportable y gamberra.

Sus días de vanagloria iluminan esos aparatos
donde la genitalidad de los cerebros carcome
la crin de la quimera nacional,
comunicando con las redes de protervos pescadores
la globalizada patraña de la libertad
de comprar esqueletos nonatos.

Cual el inmenso frontispicio que quiebra la luz
astral inmediata,
enmarañándola de rutilantes perlas espesas de explosión,
se enreda el tejido vascular de la carne azotada,
atrapada tras el cristal transparente irrisorio
que origina la purulenta frontera que separa
a Atenea del resto de la vida de la prole.

La vereda donde el sometimiento adviene
y necio el animal pulula de contradicción,
pavimentada de chocarrería luce
cual un espasmo embustero, engañando a los niños
únicos cargados con la esperanza,
para con severidad fustigar al orgullo, hasta desaparecerlo,
como mujeres en bragas en televisión rumbeando.

9/11/2009

COMPAÑERO PRESIDENTE


LO MARAVILLOSO Y TERRIBLE DE LA HISTORIA, ES QUE NO SE BORRA NI DE LOS LIBROS NI DE LAS MEMORIAS.

9/04/2009

ERRABUNDO


Errabundo

Divago, las albas
son mis hermanas rutilantes.
Aparto las metálicas piernas del destino:
(ella no sabe) que habla mi idioma.
En mis viajes llevo acuarelas sempiternas
para eternizar las fauces.
He consumido y catado tanto, ¡tanto!
Todas las estrellas algo saben
de mi nombre
entonan cantinelas invocando
mis devaneos,
amo tanto disiparme
que el dolor es similar al eufórico júbilo
que se tatúa en el alma
cuando explota el puente que une la vida con la muerte.

9/03/2009

NECESITO

Necesito, de aquellas
lágrimas, en este momento, que limpien
en derredor el aire abatido,
el amor comienza su éxodo maldito
como siempre cual si tal palabra lograse
esbozar un concepto, seguro, ¡ser¡,
un insecto, un rebenque azorado
que golpea mi cerebro.

De la noche de sus vasos
un vaho celeste que amortigua la posa
que fuese la diadema especular
que formó la lluvia misma para hacer aparecer
el retrato de nuestra unión.

Hoy creo que la quimera es
(o)diosa,
sus alas amparan a huérfanos sollozantes
que celularmente me componen de sueños.

No quiero verte más acá adentro.
No tengo corazón: mi navaja
desfilará al son del resentimiento
dibujándole sonrisas efímeras a los minutos
absortos de mi soledad.

8/30/2009



Disímil espectáculo que despedaza el espíritu
es la sucia sociedad escenario de la miseria.
El metal se acopia en el bolsillo protervo
en tanto lágrima gigante de la abuela expectante,
que añora la muerte cual salida de esto,
ve desfilar palomillas tras los barrotes de su ventana,
en romería delictual aspirando el sucedáneo.
Lloviendo en la ribera bajo el puente del río
en donde convive la rata y la bosta de la industria
yacen los ojos de la niña y su bolsa de bencina
reparando malparidos jirones de quimeras.
Y el peripatético mueve imágenes catódicas,
erigiendo sus alimañas ignotas de tal injusticia,
sonriendo y modulando alegorías inexistentes,
contagiando con cerumen los hocicos de la chusma.

8/05/2009


*Zara Badhi con Soledad Cisternas (La Loba)

Mil animales muerden libido
y escapan sus hedores a hacer arder
los inmaculados y gamberros hielos de la humanidad
disipada en el abismo exquisito
de las piernas y las puntas,
iconos abiertos en sal reproductiva,
en misiones cumplidas al pie de la hembra,
cuerdas debilitadas en los violines del sexo.
Se come la fruta: prohibida
o no.
Se muerde más extenso, tres o cinco, sueños
sin ojos fracturados.
Explosiones en las bellas barrigas o el látex etéreo
de la desconfianza y el negocio. Fluyen los néctares
en la sideral plataforma de la nada y sus segundos:
cruel sabor a delicia culposa,
abigarrada serpiente que en su circulo reposa.

Estoy esperando el plomo en la palma
y regando sus fauces para con gloria
elevar el haz de la ignorancia y la cabeza
de betún adornar la mirada siniestra del estro demorado
en la maquina del tiempo maldito que no pasa.

Se le dan vueltas las fauces al serio
narcótico de la angustia difusa: cada sertralina,
rojos clonacepanes con aliño de resaca.

En el aspecto una bomba
que no para de caer al infierno
de las vicisitudes
del lugar donde no se llega jamás.

Y la pena pareciese sorber cada vestigio
de la reina de mi barbilla. Escapo en la fruta derrochada

y su sangre. No tengo,
familia que supla a los lobos viajeros.

CORTESANA


2)

Gissel

Eres única, pienso
en como la metálica primavera
resuelve la melancolía clásica de mis fuentes
arquetípicas y rutinarias
cojas en las disecciones de mi panorama.

Si tuviese en el ala una pluma de nácar
o mis ojos cristales de esperanza intervinieran
cada módico gramo de desestímulo articularía
en la punta perpetua de mi lengua resbalosa.

Jalándote la trenza.

Mas de la nada eres obra
y las sobras confluyen en un manantial
de expectativas similares a un paseo ficticio.

Yo escribiré el karma de cada puerto
mojándome relajado
en la esquirla de un destino.

CORTESANA


1)

Pamela,
rubicunda y gatuna
elástica armazón simétrica de la carne
alba, alba taciturna
alba en la que el cuartucho del edificio del cielo
en el centro del infierno de la ciudad de santiago
acoge en tu regazo infanto y siniestro
el estro que no existe en los labios de la súcubo.

Y yo me extravío en los puentes angelicales
de figuras institucionalizadas en la subjetividad de los vencidos;

esos verdes ojazos y el humo amarillo
del etílico vaho que le brota a su boquita.
Y me caigo atravesado, nuevamente en el olivo,
vitralmente atormentado de colazas pupilas azabaches,

recorriendo su cuello adornado por bisutería barata,
por mi lengua, por la mía

mientras esclavizo su lomo jalándole las blondas
marejadas suaves que le brotan del cerebro
y la retuerzo bajo la leche
que pulula mi sangre

cuando a coro aullamos cual lobos heridos sedientos el viento

de la endorfina magnánima. Apuñalo su espalda
recta con el calor de mis huellas

y digitales dilemas mojan
sus enormes labios: entre las piernas de este querube
completamente depilado como una egipcia

concubina que ni siquiera sabe mi nombre.

LA PERIFERIA DEL JÚBILO


*Pavlo Zamorano con Rodrigo Mella

En la periferia del júbilo
y sus mentecatos y felizmente
ciegos idilios, las mentiras de pronto
tornaronse en axiomáticas expresiones de una
facción confundida de un rostro distante
que solía besar la nada en la penumbra secreta
de la miseria del desierto de mi corazón.

Muchas espaldas volvían a ser rosas
los extractos y las flamas unos secretos
de noche bullían, sin embargo, solamente,
deseaba, que llegara, en la confusión,
para besar las drogas y oler su melancolía,
para que me doliera la vida, para sentirla
en mis ojos cual pesadas lagrimas que abordasen
el pequeño brillo de una estrella inocua.

La jaula en la pluma tiene una descripción apócrifa
que de terrible sus colores dejan de ser la luz inmediata
que acostumbran tocar los animales con sus poros sedados. La celda
y su sangre fuera una idea macabra… ¡y es que tengo sospechas!
hoy, adpero sacarme esta armadura medieval y payasa quiero,
brotar de esta ceniza de boca de fuego, quiero. Todas
las iconoclastas promesas, su nombre tengo dibujado
en el piso del maxilar y su orgasmo. El discernimiento,
el plexo diario de la soledad y el desamparo legislativo
de mi corrupción correcta y metafísica,
los dedos atiborrados de análogas manifestaciones fálicas
en las praderas de la oscuridad de la mulata
que esta misma cantinela posee en la minifalda.
Sopla la prisión su vaho extraordinario en el medio del vendaval
que las manoseadas frases del devaneo estructuran
al caminar de lado como las serpientes que recorren los cristales
de arena que incineran los ojos del sol y la luna al mismo tiempo que vuelan.
Su esbozo está perfectamente esculpido
en los cromos de mi alma que desaparece en la duna de su tálamo maldito
que no volverá a chuparme la espalda.